El gobierno de Venezuela inició procedimientos para cerrar 240 emisoras de radio y 45 de televisión privadas que habrían presentado documentos incompletos en un censo rápido ordenado por el ente regulador, Comisión Nacional de Telecomunicaciones, y de esa manera revertir al Estado ese 40 por ciento de las estaciones que operan en el país.
Por Humberto Márquez, en Caracas
La medida, presentada por el ministro del sector, Diosdado Cabello, teniente retirado del Ejército que es un cercano colaborador del presidente Hugo Chávez, coincide con decisiones de los tribunales contra la estación televisora Globovisión, de línea editorial opositora, y contra el principal de sus propietarios, Guillermo Zuloaga.
Además, es seguida de reformas a la ley de telecomunicaciones que, según el proyecto favorecido por la mayoría oficialista en el parlamento, minimizará los circuitos con los que se integran las radioemisoras y limitará el tiempo de sus transmisiones conjuntas. Para el ministro Cabello, las emisoras no deberían enlazarse por más de 30 minutos al día.
La medida contra lo que el gobierno llama "latifundio radioeléctrico" fue defendida por el diputado Manuel Villalba, presidente de la Comisión de Medios en el Parlamento, quien aseguró que "hay circuitos que integran 40 emisoras FM y 8 AM, y el Estado no se va a apoderar de esas emisoras, sino que las va a redistribuir".
En cambio, ha sido muy criticada por la Cámara de Radio, cuyo presidente Nelson Belfort sostuvo que merma la libertad de expresión. "Con esta espada de Damocles colocada sobre nuestras cabezas, estamos ante un atropello flagrante contra quienes hemos hecho radiodifusión por décadas y sin consultar a quienes deben decidir, que son los escuchas", dijo.
También hubo críticas del Colegio Nacional de Periodistas, cuyo vicepresidente, Alonso Moleiro, afirmó que "ni Diosdado Cabello ni nadie admitirá que es censor. El gobierno recurre a falacias, a una poesía jurídica, como lo de latifundio radioeléctrico o mediático, y a una falsa democratización, para encubrir lo que en realidad buscan, que es tapar la boca de quienes le critican".
Espectro mediático
En Venezuela, de 1.004 radioemisoras registradas, 656 son privadas, 105 del Estado y 243 son comunitarias, casi todas simpatizantes del oficialismo.
Por su parte, la Fiscalía General ha pedido al parlamento una ley que le permita castigar los que ha llamado "delitos mediáticos", y organismos del poder ejecutivo y el judicial asedian al principal accionista de Globovisión, Guillermo Zuloaga, interviniendo en otras empresas de su propiedad y prohibiendo su salida del país.
Zuloaga ha dicho que ese acoso es "terrorismo judicial" para cobrarle la postura de Globvovisión. Globovisión, una televisora de 24 horas de noticias, obtuvo recientemente un respaldo claro de la secretaria de Estado en Washington, Hillary Clinton. El presidente de la República considera la conducta de Globovisión un tema de salud pública y ha dicho que "ese problema se va a acabar …o dejo de llamarme Hugo Chávez".
Escuche el informe:




























Enviar nuevo comentario