El Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº 5 de Buenos Aires inicia hoy viernes el juicio oral por crímenes de lesa humanidad perpetrados en la Escuela Mecánica de la Armada (ESMA).
Diecinueve oficiales deberán responder por sus crímenes. No es la primera vez que los que comparecerán este viernes se enfrentan a la justicia. Sus casos se trataron ya en el juicio que se llevó a cabo en 1985 contra los ex comandantes que integraron las diferentes juntas militares que convirtieron Argentina en una cámara de torturas en la que miles de activistas de izquierda desaparecieron como por arte de magia.
Escuche la entrevista con la abogada Mirtha Mántaras:
Dicho juicio contra varios de estos acusados fue paralizado por la sanción de las llamadas leyes de impunidad de Obediencia Debida y de Punto Final. Estas leyes cerraron todos los procesos que se llevaban en Argentina contra los protagonistas de la represión militar. Tan sólo cuando el Congreso argentino y la Corte Suprema de Justicia deciden anularlas se abre nuevamente, para las víctimas, la esperanza de ver juzgados a los represores.
Según la abogada Mirtha Mántaras, que lleva estos casos desde hace muchos años, "hay que tener en cuenta que se está investigando a personas que han destruido toda la documentación y han hecho un pacto de silencio para no decir ni una palabra con relación a lo sucedido en la ESMA." De modo que sólo se cuenta con los testimonios de las víctimas.
Para la justicia argentina, que, salvo a Emilio Massera, nunca pudo condenar a nadie que haya pertenecido a la Armada, reviste mucha importancia poder enjuiciar a miembros de la Marina que han guardado silencio y que no han dejado filtrar información sobre lo ocurrido en la ESMA. Massera, el ex dictador, fue juzgado en ausencia en Italia, acusado del secuestro, desaparición y asesinato de tres ciudadanos italianos. Los tres fueron secuestrados entre 1976 y 1977 y estuvieron ilegalmente detenidos en la Escuela de Mecánica de la Armada, entonces bajo la dependencia de Massera. Sólo después de la anulación de las leyes de Punto Final, el militar pudo comparecer y ser juzgado en Argentina. Con tal fin, la Cámara Nacional de Casación confirmó la inconstitucionalidad del indulto que le había otorgado el Gobierno de Carlos Menem.
Juicio delicado
El juicio oral que comienza este viernes es muy delicado y podría presentar complicaciones. ''Se puede probar las torturas a los sobrevivientes, pero, ¿qué pasa con los casos de los desaparecidos? se pregunta la abogada Mántaras. “Nosotros lo interpretamos como homicidio,” responde ella misma, “y como se ha dicho en el juicio contra los miembros de las juntas militares, quienes no están presos y quienes no están liberados, han sido eliminados". Para esa afirmación hay pruebas de sobra. Tomemos solamente los cadáveres encontrados en el mar, las tumbas marcadas con NN y las fosas comunes que se descubre cada vez gracias al trabajo del equipo de antropología forense. Por todo esto, según varios juristas, se debería usar la presunción de que han sido asesinados. Y es precisamente en este punto en el que están divididas las aguas, pues algunos jueces no quieren aplicarla. Uno de ellos es el juez que interviene en el caso de la ESMA.
Debido a eso, los cientos de desaparecidos son considerados individuos a los que sólo se les ha privado ilegalmente de libertad, delito que en Argentina no se castiga con más de seis años.
Astiz
Es de esperar que el juicio no sufra contratiempos, aunque ya se dan algunas malas señales en ese sentido. Dos días antes del inicio del juicio en el que se le acusa por el crimen de dos monjas francesas y otros delitos de lesa humanidad, el ex marino argentino Alfredo Astiz acudió a un hospital militar de Buenos Aires.
"Sólo se trató de un control de rutina," explicó el abogado del ex capitán de fragata que se encuentra detenido en el penal de Marcos Paz, a 40 km. al sudoeste de Buenos Aires. Como es comprensible, su paso por el hospital pone nervioso a más de uno y abre un interrogante sobre su asistencia a la audiencia de apertura del juicio.
El ex capitán está acusado del secuestro y la desaparición de las monjas francesas Léonie Duquet y Alice Domon, y del escritor y periodista Rodolfo Walsh, además de cientos de casos de secuestros, torturas y asesinatos.
Para la abogada Mirtha Mántaras, este juicio es uno de los más importantes que se realizarán en Argentina en torno a los crímenes y violaciones a los derechos humanos perpetrados durante la dictadura militar. "Estamos ante un atroz pacto de silencio y destrucción de todas las pruebas. Eso complica todo."
El inicio del juicio estaba previsto para el 19 de noviembre, pero la disposición del Poder Ejecutivo sobre una nueva integración del Tribunal Oral que llevará adelante el debate, motivó su postergación hasta este viernes.





























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