El Gobierno de Venezuela congeló relaciones con Colombia. Analistas internacionales consideran preciso evitar una escalada de diferencias. El investigador Ivan Briscoe analiza la situación.
José Zepeda Varas*
P: ¿Hay alguna razón que explique este exacerbamiento de las distancias entre Colombia y Venezuela?
R: Yo creo que lo más interesante es comparar lo que está pasando ahora con la congelación de las relaciones, con lo que pasó el año pasado, después de las revelaciones del contenido de la computadora de Raúl Reyes, diciendo que habían recibido las FARC fondos del Gobierno de Venezuela. En ese momento, la reacción del Gobierno de Chávez fue la de intentar suavizar las relaciones, llamar a las FARC a la desmovilización, recomponer las relaciones con España, y con los aliados regionales. Y en esta ocasión la reacción ha sido de rabia. No es exactamente una reacción de negación. Casi no han intentado decir que son mentiras, pero ha enfatizado lo que ellos llaman, desprestigiar al Gobierno de Venezuela, y de actuar a favor, de lo que llaman, el imperio estadounidense. Éste es, obviamente, un intento de polarizar las relaciones con Colombia, e imponer en la agenda latinoamericana actual un antagonismo ideológico más fuerte. Un proceso que ya estamos viendo en el caso de Honduras.
P: Corríjame Ud. por favor, porque creo que este es efectivamente, como Ud. lo ha llamado un tema muy interesante y central. Me está diciendo usted que lo que está buscando de una u otra manera el Gobierno del Sr. Chávez es decirle a América Latina: Pues se terminaron los tiempos de medias aguas, aquí hay que definirse. O están o no están con la causa bolivariana.
R: Exactamente, eso es exactamente lo que está pasando. Más claramente aún en el caso de Honduras, cuando el esfuerzo es: “Está a favor del aliado bolivariano o de un Gobierno ilegítimo” Y éste es el desafío, el reto que está dando a los Estados Unidos y otros países. Y en este caso, no es que Venezuela claramente apoye a las FARC. Realmente puede ser el caso que grupos u oficiales del Ejército venezolano, por propia iniciativa, han vendido armas, si es verdad, a las FARC. Eso es una fuerte posibilidad.
P: ¿Ud. no tiene dudas, en consecuencia, de que es efectivo que se han vendido armas a las FARC, que primero se vendieron a Venezuela?
R: Yo creo que es fuertemente posible. En las regiones fronterizas de Venezuela y Colombia, hay un tráfico importantísimo de cocaína, y movimientos de las FARC, de las Fuerzas Armadas colombianas, y de militares venezolanos, bastante fluidos, en estas regiones. Ya sabemos que hay contactos probados entre comandantes y oficiales de las FARC, miembros de la inteligencia militar venezolana y uniformados venezolanos. Esto no significa que es un plan estratégico, mandado centralmente desde Caracas. No es cierto que el presidente Chávez a aprobado este apoyo a las FARC.
P: Ud. le ha dedicado los primeros minutos a hablar, efectivamente, de la responsabilidad del Gobierno de Venezuela, o de personal que está vinculado al Estado venezolano. ¿Y la responsabilidad del Gobierno de Colombia?
R: Éste es un tema interesante. Claramente, el Gobierno de Colombia, de Uribe, está muy preocupado por el combate contra las FARC, el cual, que pensó, estaba ganando el año pasado. Pero hay cierta evidencia que las FARC están resistiendo todavía, especialmente en sus lugares más remotos, y que aún tiene una participación importante en el mercado de la droga. Dicho eso, es en el interés de Uribe, en este momento, si quiere tener otro mandato en la Presidencia, cambiar la Constitución, tener una legitimidad fuerte en la comunidad internacional, y en los ojos de los Estados Unidos...y en ese punto presentarse como una defensa en una región que se está yendo fuertemente hacia un apoyo a la izquierda, es un punto que podría jugar a su favor. Pero, al mismo tiempo, creo que a Colombia y Venezuela les interesa tener relaciones sólidas desde el punto de vista económico. Ésta es otra parte de la que no he hablado, pero las relaciones económicas entre las dos partes están floreciendo, y por eso tengo fuertes dudas que esta congelación de relaciones va a seguir durante mucho tiempo.
Lo que sí hay que temer en este momento, lo que sí podría ser una provocación hacia una situación de mayor tensión sería una escaramuza entre Fuerzas armadas colombianas y venezolanas en la frontera. Estas tensiones políticas se transmiten a los militares en el terreno.. Y esto es algo que, naturalmente, hay que prevenir.
Escuche la entrevista con el investigador estadounidense Ivan Briscoe:





























Como hace mas de 50 años, los dueños de la desinformacion mediatica, los manipuladores y gestores de matrices de opinion distorcionadas y acomodadas a su antojo, satanizacion al extemo los conceptos y declraciones a presidentes de paises vecinos, que no son otra cosa que respuestas a verdaderas y solapadas agresiones contra paises hermanos que marchan por el camino de la social democracia moderna, distinto al abismo depredador hacia donde se dirige nuestra patria, en cabeza del mas grande y pavoroso asesino que ha montado en e l poder, la inmisericorde y despiadada plutocracia nacional e internacional.Le medicrizado tanto el razonamiento a nuestro pueblo, que endiosamos y alabamos a un narcoparapresidente que ha cometido las peores masacres y dscuartizamientos de inocentes compatriotas, mientras que presidentes vecinos que estan rescatando los bienes patriomoniales de sus nacione, poniendolos al servicio del pueblo, legislando en favor del pueblo y los desposeidos, esos si son terroristas y criminales.Que forma de pensar tan pauperrima y triste.A los que han convertido a Colombia en una gigantesca y nausabunda fosa comun, sembrada de descuartizamientos putrefactos e irreconocibles, esos sin son los verdaderos DEMOCRATAS.
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