En algún lugar de las selvas del sur de Colombia fue liberado Marcos Baquero, primero de cinco secuestrados –dos civiles y tres militares- que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, pondrán en libertad esta semana, en gesto unilateral.
Baquero, concejal de San José, capital del departamento del Guaviare -secuestrado hace 587 días por un comando insurgente-, fue trasladado a Villavicencio, distante 90 kilómetros al suroriente de Bogotá, en un helicóptero tipo Coguar de la Fuerza Aérea Brasileña, en el que viajaban la ex senadora Piedad Córdoba y dos delgados de su movimiento ‘Colombianos y colombinas por la paz’.
La gestión de Córdoba, cuya mediación ha permitido la liberación de más de una decena de secuestrados de las FARC, fue avalada por el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos, que, a su vez, designó como interlocutor oficial para el caso a Eduardo Pizarro.
La operación de este miércoles constituye la primera de tres fases previstas. La siguiente se inicia mañana otra vez con la suspensión, por 24 horas, de sobrevuelos militares en una zona del departamento del Caquetá, a cuya capital, Florencia, llegarán el viernes José Armando Acuña, concejal de Garzón, departamento del Huila, y el infante de Marina, Henry López. Si no hay contratiempos, el domingo finalizará la secuencia con la llegada del cabo del Ejército, Salin Antonio Sanmiguel, y del mayor de la Policía Guillermo Solórzano.
Por ahora, la esposa del concejal Baquero, Olga Lucía Tao, y sus dos hijos de 10 y dos años, esperan ansiosos el reencuentro y la celebración que ya anunciaron será un típico ‘parrando llanero’, cuyos ingredientes principales son música de arpa, trova repentista, y carne de ternera a la brasa.
¿Camino a la paz?
Desde que en diciembre las FARC anunciaron su propósito de liberar unilateralmente a los cinco de una veintena de cautivos de los llamados ‘canjeables’-algunos en su poder desde hace más de una década-, ha sido recurrente la referencia al posible comienzo de diálogos que conduzcan al fin del conflicto armado interno que lleva más de medio siglo.
El lunes, antes de salir hacia Brasil para abordar los helicópteros que con las insignias de la Cruz Roja trasladarían a los liberados, Córdoba se mostró optimista y habló de "un buen ambiente, no solo por parte por parte del Gobierno, sino también por las FARC y el ELN (Ejército de Liberación Nacional, segunda guerrilla del país)"; sin embargo, cauta, dijo que aún “no existe ningún contacto entre el Gobierno y la guerrilla", afirmación que analistas como León Valencia , ponen en duda , pues, dice saber de “contactos a través de terceros".
Entre quienes auguran un buen comienzo de eventuales diálogos está la presidenta del izquierdista Polo Democrático, Clara López, quien opina que "todos los ingredientes están dados para un proceso de paz, aunque el camino no es fácil"; y la Iglesia Católica, sector decisivo en las tratativas de paz, cuya Conferencia Episcopal reúne actualmente en Bogotá a 90 obispos. Al respecto, su presidente, Monseñor Rubén Salazar dijo: “pienso que se abren esperanzas muy fuertes en el campo de la paz. Este es un momento decisivo”.
Y están los francamente escépticos como el director del Partido Conservador, Darío Salazar, quien cree que las liberaciones que hoy empezaron son “un gesto sin grandeza. Lo grande es que los liberen a todos y que dejen de matar". También los cautelosos como el jefe del Partido Liberal, Rafael Pardo, para quien “la verdadera paz se hace primero con las víctimas y no con los victimarios".
Exigencias
Si bien el actual clima a favor de las liberaciones dista mucho de la animosidad que durante el anterior gobierno de Álvaro Uribe (2002/10) rodeo gestiones similares, el Gobierno es tajante en cuanto a las exigencias. Al hacer un balance de sus primeros seis meses en el poder, Santos dijo que “con las liberaciones no basta”, pues la guerrilla debe abandonar toda acción terrorista y eliminar el secuestro de sus prácticas.
"Queremos hechos de paz", reiteró hoy el vice presidente Angelino Garzón.
Córdoba, cuyo movimiento citó para fin de mes a una reunión internacional en Buenos Aires, dice que no es de descartar que allí se conozcan anuncios importantes y dejó entrever que antes de junio las FARC podrían anunciar nuevas liberaciones, incluso, las de todos los ‘canjeables’ policías y soldados, que tiene en su poder.
En cuanto al número de cautivos de la guerrilla, las cifras difieren según la fuente. El Gobierno estima que son un centenar, incluida la veintena de agentes del Ejército y la Policía llamados canjeables, y, cifras de la Fundación País Libre indican que en 2010 ocurrieron 282 secuestros, de los cuales 35 por ciento corresponden a acciones de grupos guerrilleros.





























Enviar nuevo comentario