El Congreso colombiano ha aprobado una propuesta que impide que el presidente colombiano, Álvaro Uribe, se presente a una segunda reelección en 2010. Los promotores de la iniciativa estimaron que la posibilidad de una segunda reelección de Álvaro Uribe es "inconveniente".
La decisión, según los analistas, constituye un revés para los que apoyaban el continuismo de Uribe, sin embargo es una señal saludable para la democracia colombiana. "Los que apoyan a Uribe deben estar desencantados pero para la democracia colombiana, como para cualquier otra democracia, es muy saludable que haya alternación y renovación", sostiene el analista *Hernando Valencia.
Escuche aquí la entrevista con Hernando Valencia
Admitiendo que el presidente Uribe ha hecho una contribución positiva al proceso político colombiano, pero a su modo de ver con cuestiones muy discutibles, el analista considera saludable que haya un relevo en la jefatura del Estado y que haya cabida a nuevos proyectos políticos y esquemas de gobierno.
Para Valencia la reciente crisis de las "pirámides" puede ser uno de los factores que explique este nuevo giro del proceso político contemporáneo de Colombia. "El escándalo de las pirámides ha afectado a muchísima gente y ha puesto en evidencia la pasividad y, al parecer, "pecado de omisión" por parte del gobierno, lo que ha recordado a muchos que los problemas fundamentales de la sociedad siguen ahí intactos".
La decisión del Congreso, para pesar de muchos y esperanzas de otros, aún puede ser revertida. La decisión aprobado por el Congreso deberá pasar por las dos cámaras, tanto por las comisiones como por las plenarias de la Cámara de Representantes y del Senado de la República. Aún, sí la reelección resulte rechazada, como parece, existe una iniciativa de referéndum para posibilitarla.
Valencia recuerda que aún existen las plataformas de la Corte Suprema y la Corte Constitucional, que tienen "la última palabra, en todo caso mientras se mantenga naturalmente el esquema básico del Estado de Derecho en Colombia", concluye.
Álvaro Uribe asumió la presidencia de Colombia por primera vez en agosto del 2002 y, luego de una controvertida reforma constitucional, fue reelegido en el 2006 para un segundo mandato. Un tercer mandato consecutivo no está estipulado por la ley.





























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