En una carrera contra reloj, ante el grave estado de salud de algunos de los secuestrados, los colombianos volvieron a salir a las calles para pedir su liberación. Los lemas de las pancartas y las consignas entonadas, no solo se constituyeron en un grito por la vida. Representaron el sentir de una parte de la sociedad colombiana que clama una salida negociada al conflicto.
Ayer fue la tercera vez, en menos de dos meses, que los colombianos salieron a las calles para solidarizarse con las víctimas de la guerra en Colombia. El 4 de febrero, la gente dentro y fuera de Colombia, rechazó multitudinariamente,el accionar de las FARC. Un mes después, el 6 de marzo, no tan masivamente pero sin duda no menos representativo, los colombianos hicieron lo propio contra la barbarie de los grupos paramilitarers. Ayer, en una clara continuación de ese despertar ciudadano, el símbolo fue Ingrid Betancourt.
Cabe destacar que a pesar de que la ex candidata presidencial podría ser catalogada como la secuestrada más famosa del mundo, Colombia poco se había movilizado por su liberación. Como tampoco lo hizo durante mucho tiempo por los demás secuestrados. El recien liberado por las FARC, gracias a la mediación de la senadora Piedad Córdoba y del Presidente venezolano Hugo Chávez, Luis Eladio Pérez lo decía con amargura en una entrevista a la revista Semana: "yo estuve siete años secuestrado, y apenas este febrero el país entero salió a la calle a protestar por nuestra situación. Fue la primera vez que sentí la solidaridad de los colombianos".
Superar los Inamovibles
REDEPAZ, la organización convocante a las manifestaciones de ayer en toda Colombia, cree que el balance más positivo de esta jornada, es la reconstrucción poco a poco de un consenso ciudadano alredeor del rechazo a los crímenes de lesa humanidad y por la búsqueda de la paz. Para Luis Emil Sanabria, se trató de una marcha que clamó para que en un gesto humanitario, las FARC permitan el acceso a la selva de la asistencia médica que necesitan Ingrid Betancourt y los demás secuestrados enfermos.
La movilización de ayer, cerró una semana cargada de propuestas urgentes surgidas a raíz de las noticias que dan cuenta del gravísimo estado de salud en el que se halla la política franco-colombiana. A pesar de la promesa hecha por el gobierno colombiano de dejar en libertad a guerrilleros presos; de la llegada a Bogotá de una comisión internacional, liderada por Francia, dispuesta a viajar a cualquier lugar de Colombia para atender y recoger a los secuestrados y muy a pesar del clamor ciudadano, la situación se encuentra estancada.
Para REDEPAZ la cosa es clara. Mientras no haya negociación y todas estas propuestas se hagan de manera unilateral, las liberaciones serán casi que imposibles. Por ello hacen un llamado para que las partes se reencuentren de nuevo. Un llamado para que el gobierno acepte otras mediaciones internacionlales y para que las FARC renuncien a ciertas exigencias. Un clamor para que antes de que sea demasidao tarde, se superen los inamovibles.
*Luis Emil Sanabria es Presidente de REDEPAZ





























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