Las FARC anunciaron la liberación de 10 rehenes, los próximos 2 y 4 de abril. Sin embargo, las últimas ofensivas militares contra la guerrilla, que han causado 70 bajas en sólo una semana, ponen en duda esta operación.
Se trata de seis policías y cuatro militares que la guerrilla colombiana tiene cautivos desde hace más de una década. La entrega se está haciendo esperar y, por eso, cada paso está medido. Sólo estarán presentes el Gobierno brasileño, el Comité Internacional de la Cruz Roja y la asociación civil Colombianos y Colombianas por la Paz.
10 rehenes
Los liberados serán los policías Carlos José Duarte, Jorge Trujillo Solarte, Jorge Humberto Romero, César Augusto Lasso Monsalve, José Libardo Forero y Wilson Rojas Medina; y los militares Robinson Salcedo Guarín, Luis Alfonso Beltrán Franco, Luis Alfredo Moreno Chagüeza y Luis Arturo García.
Paso adelante
Además, el mes pasado las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) anunciaron que proscriben la práctica del secuestro en el país. La entrega de los secuestrados es una de las condiciones que el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, había puesto para contemplar la posibilidad de un futuro diálogo con las guerrillas. Por tal razón, para Jaime Zuloaga, investigador de la Universidad Nacional de Colombia, esto supone un “gesto positivo que puede contribuir a crear condiciones para futuros acercamientos entre el Gobierno y las FARC”. Y así poner fin al conflicto armado que vive Colombia desde hace más de 40 años.
Ofensivas militares
En la última semana se han producido varias ofensivas militares contra la guerrilla. La más reciente ocurrió el pasado lunes, durante una operación con 18 aviones y helicópteros, y cerca de 40 bombas inteligentes, que destruyó en tres minutos el campamento del frente 27 de las FARC. En el operativo murieron 36 guerrilleros y además, en menos de una semana, las FARC ya han sufrido 70 bajas. Este hecho ha creado, sobre todo entre familiares de los secuestrados, cierto temor de que se interrumpa la liberación pactada.
Sin embargo, la organización Colombianos y Colombianas por la Paz, que lleva cinco años trabajando para conseguir la liberación de los secuestrados, cree que, a pesar de estas ofensivas, los policías y militares serán puestos en libertad. “Todos los hechos que hemos llevado a cabo han sido de la misma manera. Con ofensivas militares muy impresionantes, incluso en los momentos clave de la liberación, se han dado casos en los cuales se han sentado problemas porque no se paran los operativos. Hubiera sido mejor haberlo hecho sin todo este tipo de situaciones, pero bueno, ésa es la situación que hay en el país. Es una situación de guerra”, señala Piedad Córdoba. “Hoy cada vez más se acercan a sitios donde, supuestamente, puede ser la liberación. Esperemos que no ocurra nada”, añade.
Por su parte, el Gobierno de Santos ha asegurando que las operaciones militares contra las FARC continuarán en los próximos días y que sólo se suspenderán a partir de las 6 de la tarde del día anterior a la liberación, es decir, el primero de abril.
¿Negociación entre el Gobierno y las FARC?
Las asociaciones civiles destacan que la paz no llegará a Colombia si no se detienen primero los abusos por parte del Gobierno. “Deben cesar las violaciones a los Derechos Humanos, los asesinatos de sindicalistas y el hostigamiento al periodismo que se produce con amenazas. Ponerle fin a la confrontación armada no sólo exige la decisión de las guerrillas de salir de la vía de la guerra, sino también la decisión del Estado de adoptar un compromiso serio, coherente y eficaz, para que cesen las violaciones a los Derechos Humanos y al Derecho Internacional Humanitario”, enfatiza Zuloaga.
Además, Colombianos y Colombianas por la Paz apuesta, directamente, por una negociación con las FARC. “Sin rodeos y sin vueltas, creo que hay que buscar ya mismo el contacto con las FARC. Es demasiado vulgar la plata que se gasta en armamentos, en naves militares y preparativos de guerra. En acuerdos con países para hacer la guerra y no para lograr la paz, mientras el país está sumido en una profunda miseria. Hay un saqueo de sus recursos naturales como nunca antes visto, y creo que, además, sin respeto a la vida de las personas y los impactos que la guerra tiene sobre la sociedad civil”, explica Córdoba. “Nosotros vemos bastante predisposición por parte de las FARC y el ELN para dialogar, pero no así por parte del Gobierno”, opina la ex Senadora, “pero quién sabe, igual es sólo una estrategia”.
Si todo va bien, la próxima semana se escribirá una nueva página en la larga historia del conflicto colombiano. Y, después de tanto sufrimiento, lo más importante es que los secuestrados podrán volver a reunirse con sus familias.


























Estoy muy feliz por la llegada de nuestros hermanos secuestrados, pero tambièn, triste por los que quedaron en la selva y sin saber cuantos años màs en cautiverio???
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