El presidente colombiano Juan Manuel Santos juzgó como histórica la aprobación de la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras. Las reacciones de los beneficiarios son positivas aunque aún esperan el esclarecimiento y la verdad.
Carmen Palencia forma parte de la Organización Tierra y Vida, y es beneficiaria de esta ley que debe restituir cerca de 6 millones de hectáreas a campesinos despojados durante el conflicto. En entrevista con Radio Nederland ella cuenta su historia personal.
“Son apenas pasos, pero la verdad aún no la sabemos”
El caso de Palencia es muy parecido al de miles de víctimas que la violencia dejó desde los años 80. Ella fue despojada por los paramilitares de Carlos y Fidel Castaño, quienes asesinaron a su esposo el 11 de enero del 89 y ese mismo día fueron a buscarla a su casa para asesinarla. Pero ella partió a tiempo y huyó hacia otra región en compañía de sus tres hijos y su madre. “En ese momento perdí todo. Perdí todos mis bienes, todo lo que teníamos con mi esposo”.
Con el desarraigo y su llegada a otra región, Palencia empieza una movilización social con otras personas en su misma situación. Esta lucha por los derechos de los desposeídos le cobra otra factura. “Atentaron contra mí en 1995 y me postraron en cama en coma por dos meses y medio”.
La defensora de los derechos de los desplazados no se amilanó, volvió a su trabajo y rehízo su vida emocional, pero lamentablemente vuelve a ser víctima. “Fuimos estafados por los paramilitares, fuimos obligados a pagar una suma de dinero muy fuerte a cambio de no salir despojados de las nuevas tierras que habíamos adquirido”.
Agrupados en pie de lucha
Tras años de reclamos y lucha recibe la noticia de que le restituyen parte de las tierras que le habían quitado. Pero no se queda tranquila y convoca a víctimas de más regiones. “Conformamos una agrupación nacional que incluye víctimas del Departamento del Valle del Cauca, de Bolívar, de Sucre, de Córdoba, del Magdalena del César, de Antioquia y Bogotá”. La Asociación Tierra y Vida de Palencia representa en la actualidad a por lo menos 9 mil familias.
Hay quienes aún no se han atrevido a denunciar, comenta Palencia. Las amenazas son tan fuertes por parte de los paramilitares y los testaferros que las víctimas no se atreven a hablar. De manera que la magnitud del desastre es mucho más grande. “Solamente cuando toda esta gente se anime a denunciar y reclamar sus derechos vamos a saber que fuimos muchos más”.
Reconocimiento a medias
Se trata del mayor reconocimiento y la deuda social mejor pagada hasta el momento, dicen en Colombia. Palencia coincide con esta afirmación pero considera que aún falta mucho por hacer. “Hemos avanzado en un 50 por ciento en el camino de la restitución, pero la ley aún debe ser conciliada y reglamentada, y tienen que crearse los mecanismos necesarios para aplicarla”.
Palencia se manifiesta positivamente sobre la actitud e intenciones del gobierno de Santos. “Eso sí, alabamos la buena intención que ha tenido este gobierno, la decisión férrea de hacer realidad este proyecto”.
Sin embargo es muy pronto para decir que Colombia está llegando a una reconciliación. Palencia recuerda que la reconciliación parte del conocimiento de la verdad y parte de la reparación del daño causado. “Aquí estamos dando apenas pasos para reparar el daño y la verdad aún no la sabemos”.
La verdad que falta
Los grandes jefes paramilitares que ocasionaron toda esta debacle en el país aún no han dicho la verdad. Según Palencia la justicia y la ley en Colombia no los ha obligado a confesar la verdad y aún siguen gozando de unos beneficios absurdos. “beneficios que no tienen derecho a tener, pues la ley 975 les está dando el beneficio de pagar solamente ocho años de cárcel por todos los delitos de lesa humanidad que cometieron, a cambio de que dijeran la verdad y repararan a las víctimas, pero hasta ahora no han hecho ni lo uno ni lo otro”.
La única verdad que se ha empezado a conocer, es la verdad de los desaparecidos que ya se han rescatado muchos cuerpos y restos mortales y eso gracias a la insistencia de organizaciones de víctimas de desaparecidos como Tierra y Vida que han dado una batalla jurídica, social y psicológica, incluso a costa de vidas.
Apoyen a Santos
Palencia pide a la comunidad internacional que no deje sólo al gobierno de Colombia y que no deje solas a las víctimas para que este proyecto llegue a buen término. “Vamos a salir adelante y quizás en tres cuatro o cinco años estemos hablando de un paso de transición entre dejar el conflicto armado e iniciar una reconciliación en nuestro país que bastante la necesita”.





























Enviar nuevo comentario