El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, invita a “repensar la guerra contra las drogas” y el viceministro de Justicia, Jorge Fernando Perdomo, dice que “ese dinero se podría haber invertido en otras necesidades sociales”. ¿Se aproxima un cambio en la política antidroga colombiana?
“Es tiempo de repensar la guerra contra las drogas”. Así de claro se mostró el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, en una entrevista al diario británico The Guardian la semana pasada. Y las declaraciones no han pasado desapercibidas. “Es una de las opiniones más relevantes que hoy podemos tener en materia de un tema central como son las drogas”, dice Juan Gabriel Tokatlián, Director de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad de San Andrés, en Argentina. “En los últimos tiempos se ha abierto un fuerte debate en América Latina en torno a cómo, por qué y para qué seguir una guerra contra las drogas crecientemente fracasada, compleja y sin resultados a la vista”, explica Tokatlián.
El debate está encabezado por la Comisión sobre Drogas y Democracia, integrada por destacados líderes internacionales y tres ex presidentes: el ex presidente de Colombia, César Gaviria; el de México, Ernesto Zedillo y el de Brasil, Fernando Henrique Cardoso. “Sin embargo las declaraciones de Santos son de enorme transcendencia porque se encuentra en actividad. Es un mandatario que hoy está en el gobierno y en consecuencia su palabra es muy significativa”, dice el sociólogo.
Son declaraciones que tienen un valor añadido puesto que Juan Manuel Santos fue Ministro de Defensa durante la administración de Álvaro Uribe, “y buena parte de las actividades del Ministerio que él orientaba estaban dirigidas a combatir el narcotráfico. Así, Santos conoce de primera mano los elementos y las consecuencias, los costos y las dificultades de emprender una guerra que tiene siempre batallas pírricas ganadas, pero que no parece tener un horizonte fundamental de resolución”, añade Tokatlián.
Legalización “de mucho más que la marihuana”
En declaraciones a The Guardian, Santos se mostró a favor de legalizar “mucho más que la marihuana”, lo que supone que “Santos es aún más audaz de lo que ha venido siendo el debate en la materia. No sólo abre la posibilidad de contemplar la legalización de la marihuana sino también de abrir un debate adicional sobre la legalización de la cocaína, lo que demuestra que la frontera está cambiando”, según el profesor argentino.
16.000 millones de dólares para una guerra fallida
Recientemente se ha conocido que Colombia destinó 8.000 millones de dólares entre 1995 y 2009 a la guerra contra las drogas. Además, según Tokatlián, la asistencia antidroga de Estados Unidos a Colombia en la última década alcanza los 7.400 millones de dólares. Si hacemos la suma, Colombia destinó casi 16 mil millones de dólares a este fin.
Una cantidad que ha generado respuestas, como la del viceministro de Política Criminal y Justicia Restaurativa, Jorge Fernando Perdomo, que aseguró que los 8 .000 millones que gastó Colombia es un “dinero que de no ser por esta problemática y el compromiso adquirido por Colombia para reprimirla, estarían siendo destinados para superar otras necesidades sociales”.
Para Tokatlián, uno de los mayores expertos en drogas de Latinoamérica, “la guerra contra el narco en Colombia logró reducir, en parte, el área general de cultivos, pero no así la producción general de cocaína. Logró desvertebrar a los grandes carteles, aunque hoy proliferen pequeños cartelitos, y logró implementar políticas de extradición (más de mil colombianos han sido extraditados a Estados Unidos). Entonces esto le da una dimensión, por un lado, del esfuerzo, y por otro, de la fatiga de una guerra que no tiene resultados”.
Fatiga y frustración
Aún es pronto para afirmar que Colombia va a cambiar su estrategia en política antidroga, pero lo que es evidente es que “se va a acentuar una política mucho más dedicada al tema de las drogas en clave de salud y prevención. Y aunque no va a bajar la guardia respecto a lo que ha hecho, muestra claramente una mezcla de fatiga y frustración que no es solamente del ejecutivo, sino también de toda la sociedad colombiana”, concluye Tokatlián.
























Interesantes las declaraciones de Germán Vargas Lleras, Ministro del Interior de Colombia, en su reciente visita a Londres:
http://www.elespectador.com/noticias/politica/articulo-311685-colombia-p...
Habrá que ver qué pasa y si algo se plasma en hechos concretos. Mientras tanto me declaro optimista, cautelosamente optimista, pero optimista de todos modos.
Gart Valenc
http://www.stopthewarondrugs.org
Es hora de que Colombia, México y Brasil tomen el liderazgo y generen alianzas con el resto de países productores y distribuidores de drogas con el fin de reemplazar la Prohibición y la Guerra contra las Drogas con un régimen que no esté basado simplemente en la coerción, la represión y la criminalización.
Es hora de que Latinoamérica forme un sólido frente común para decirle a la comunidad internacional que Latinoamérica no puede seguir pagando el exorbitante precio que se les exige pagar en vidas humanas, estabilidad institucional y democrática y bienestar general de sus poblaciones al exigirles que continúen apoyando las políticas actuales para el control de las drogas; políticas diseñadas y ejecutadas con el único fin de proteger y beneficiar a los grandes países consumidores de drogas, en particular EU, el mayor consumidor de drogas en el mundo.
Es hora de rechazar la actitud oportunista, hipócrita y cínica de los grandes países consumidores, como los EU, que les exige a los países latinoamericanos que repriman la producción de drogas a sangre y fuego, y al mismo tiempo permiten el cultivo de marihuana en 17 de sus estados y distritos. O en el caso de países como España, Holanda, Portugal, Suiza, entre muchos otros, que al descriminalizar o despenalizar el consumo han “cuasi legalizado” la demanda de drogas pero continúan criminalizando o penalizando la producción y la distribución de las mismas.
Es hora de que la clase política latinoamericana, que hasta ahora se ha mostrado temerosa de perder la simpatía y los votos de sus copartidarios, seguidores y potenciales votantes, aproveche el espacio abierto por las declaraciones los presidentes de Colombia y México para expresar pública y abiertamente, independientemente de su posición política, su respaldo al llamado que ellos han hecho para que se estudien alternativas para la legalización de las drogas.
Y sobre todo, es hora de que los ciudadanos a todo lo largo y ancho de Latinoamérica les expresen pública y abiertamente su apoyo a los políticos, dirigentes y legisladores que respaldan un modelo alternativo al prohibicionista.
Gart Valenc
http://www.stopthewarondrugs.org/
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