Operar sin bisturí; esto ocurre desde hace poco en el Hospital Académico de Utrecht. Allí se extirpan tumores uterinos con ultrasonidos. Dentro de poco también el cáncer de mama será tratado con ultrasonidos. Se trata de un estreno mundial.
Operar con ultrasonidos es una bienvenida alternativa para complicadas operaciones debido a que no se utiliza el bisturí. También se puede tratar con mucha precisión sin causar daños a otros tejidos. Y esto sin que se haga necesaria la quimioterapia.
Hace más de medio siglo que se sabe que el ultrasonido, el sonido de una frecuencia tan alta que ya no es audible, puede aplicar calor al cuerpo. Sin embargo recién el escáner MRI ha hecho posible operar con él. Gracias al escáner, el médico puede ver exactamente qué parte del cuerpo está recibiendo calor y cuánta temperatura recibe.
Tratamiento
Un tumor en el tejido muscular del útero, o mioma, es, en realidad, un tumor benigno pero puede causar bastantes problemas. Hasta ahora se trataba con una operación complicada y riesgosa. El nuevo tratamiento con ultrasonido es un gran avance, según manifiesta la investigadora Marianne Voogt del departamento de radiología del Hospital Académico de Utrecht.
“Aplicamos calor en el lugar y podemos hacerlo de forma muy precisa. Cuando las células son calentadas hasta una temperatura determinada, mueren. Y de esa forma podemos destruir tejidos.”
Debido a que el ultrasonido concentra enormemente a través de una especie de “lente de aumento” para sonido, la temperatura en el tumor puede llegar a alcanzar los 60 grados. A 55 grados los tejidos mueren.
Durante el tratamiento se “bombardean” diferentes pequeños puntos con sonido. El paciente prácticamente no lo siente. Por ello no es necesaria la anestesia total. Después el propio organismo se deshace de las células muertas.
Cáncer agresivo
El siguiente gran paso es ahora el tratamiento de tumores agresivos como el cáncer de mama y de hígado. En esos tumores es crucial que se eliminen absolutamente todas las células cancerígenas. De no ser así pueden volver a reproducirse. En un relativamente inofensivo mioma es distinto, debido a que en este caso basta con extirpar sólo un 90% para que el paciente se cure.
Entretanto se ha desarrollado una camilla de tratamiento experimental especial para cáncer de mama. El próximo año serán tratados los primeros pacientes en el Hospital Académico de Utrecht. Todavía no deben contar que serán sanados solamente con ultrasonido, dice Marianne Voogt. Se consultará a valientes voluntarios, como por ejemplo a mujeres para las cuales una amputación de pecho es inevitable, si quieren participar en la investigación:
“Habrá que realizar estudios en los que el tumor sea extirpado incluso después de haber sido tratado con ultrasonido de manera de poder comprobar si todo el tejido ha sido removido. Y deberá seguirse controlando al paciente por más tiempo para asegurarse que el tumor no aparezca de nuevo.”
Que el principio funciona, es indiscutible. También que se trata de un tratamiento no tóxico en los que el paciente no necesita recibir quimioterapia con las consiguientes consecuencias de nausea y malestar.
Voogt no puede predecir cuándo el ultrasonido se convertirá en un método de tratamiento normal para tumores agresivos: “Pero, por lo menos estoy muy esperanzada.”





























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