La comunidad china en Argelia solicitó a las autoridades de la capital, Argel, la creación de un “barrio chino”, donde los 35.000 chinos del país, la comunidad más grande en el mundo árabe, pueda residir.
Abdelali Ragad
La petición sigue a una serie de violentos incidentes registrados recientemente en Bab Azziwar, un barrio de la capital argelina.
El último enfrentamiento entre inmigrantes chinos y ciudadanos argelinos se produjo el miércoles pasado en los suburbios de la ciudad de Annaba (unos 500 kilómetros al este de la capital). Un grupo de empleados argelinos de una de las empresas sino-francesas encargadas de la purificación y administración del agua, presentó una serie de requisitos a la dirección solicitando una mejora de las condiciones laborales.
La dirección china no se mostró muy complacida, y según el periódico argelino Asshureq, “hicieron trizas la carta frente a los empleados. Uno de ellos protestó ante la acción. A continuación, uno de los directores lo golpeó de manera reiterada antes que sus colegas pudieran detenerlo”. Como consecuencia, los empleados abandonaron el lugar de trabajo en solidaridad con sus representantes.
Disputas
El agregado cultural de la embajada china en Argelia, Tsi Tsiu Zhi, comentó a Radio Nederland que “lo ocurrido no es algo extraño, porque todas las culturas experimentan desavenencias y disputas. Aquí en Argelia consideramos lo ocurrido en el barrio Bab Azziwar como un incidente aislado”.
Las protestas no se limitan a los trabajadores argelinos. En diferentes lugares se han registrado protestas similares por parte de trabajadores chinos, como en Al-Husainieh, 70 kilómetros al este de la capital, donde los chinos se rebelaron ante la patronal debido a los bajos salarios, falta de garantías y condiciones laborales deficientes.
Violencia
Estas protestas condujeron al bloqueo de carreteras y la destrucción de instalaciones. En tales incidentes, las fuerzas de seguridad argelinas intervienen para evitar que se transformen en situaciones violentas. El número de compañías chinas activas en Argelia asciende a 567, con unos 3.600 empleados extranjeros. Muchos de los desempleados argelinos responsabilizan a los inmigrantes chinos por el decline de las oportunidades de trabajo para los nacionales.
Época colonial
Argelia no tiene experiencia con fuerzas de trabajo que provengan del extranjero. Los chinos forman el primer grupo que se ha asentado en Argelia. Durante la época colonial, más de dos millones de franceses y otros europeos pasaron por el país, que en ese entonces estaba ocupado por Francia. Este impacto multicultural hace que la presencia china sea “de algún modo aceptada”.
Hoy día, en las calles, parques, y otros espacios públicos de las ciudades de Argelia se ven muchas mujeres, jóvenes y niños chinos. También las mezquitas reciben a creyentes chinos convertidos al Islam. Ahora la comunidad china pide su propio barrio en Argel, y la embajada china estudiará el caso.
Barrio chino
El agregado cultural chino, Tsi Tsiu Zhi, opina que “el deseo de tener un barrio propio proviene más bien del sector comercial, y no de aquellos que trabajan en la construcción, y que forman la mayoría de la comunidad china. Argelia y China tiene aspectos históricos y culturales en común”, explica Zhi. “El Barrio Chino no es un intento de separarse de la sociedad argelina. El concepto del barrio chino se aplica en muchos países del mundo. En estas zonas es donde residen los chinos.”
Los chinos tienen reputación de disponer de una buena ética de trabajo, y de no interferir en los asuntos de otros. Ésta es al menos la percepción de la mayoría de los argelinos. El barrio de Bab Azziwar se ha ido transformando en uno chino. Esta comunidad ha abierto ya más de 360 comercios en la zona.
A diferencia de otros países árabes, cuya legislación prohíbe a los extranjeros ejercer ciertas profesiones, o exigen la necesidad de asociarse a un nacional para hacer negocios, la legislación comercial argelina no impone tales restricciones. Y la extendida corrupción de la administración argelina hace posible que los chinos puedan inmigrar con relativa facilidad y que dispongan de posibilidades de crecimiento.
Matrimonios mixos
A pesar de que la comunidad china en Argelia consiste de trabajadores y comerciantes de permanencia temporal, la comunidad china está echando raíces en Argelia. Tsi Tsiu Zhi percibe esto en el hecho que cada vez hay más chinos que hablan árabe, y más argelinos interesados en aprender mandarín.
Llama la atención los matrimonios mixtos entre mujeres chinas y hombres argelinos, aunque no son tan comunes. Sin embargo, el agregado cultural cree que esto es prueba de cierto entendimiento, familiaridad y coexistencia entre ambas comunidades.





























Enviar nuevo comentario