China se ha planteado por primera vez la meta de la disminución de la emisión de gases de efecto invernadero.
Según propias declaraciones, Pekín iniciará un ambicioso plan de reducción de la “intensidad de las emisiones de CO2” en un 40 a un 45 por ciento. La medida se basa en las cifras de 2005 y deberá haberse logrado en 2020. China quiere, entre otras cosas, reducir el uso de combustibles fósiles, establecer impuestos y realizar inversiones.
China ha calificado de “vinculantes” las medidas aunque no ha especificado las cifras exactas ya que la reducción de CO2 debe ir unida al desarrollo económico. Anteriormente en el día de hoy se dio a conocer que el primer ministro Wen Jibao participaría el próximo mes en la cumbre del Clima en Copenhague.
El miércoles se dio a conocer que también el presidente estadounidense, Barack Obama, asistirá al encuentro, aunque recién llegará el 9 de diciembre. Al día siguiente viajará a la capital noruega Oslo, donde recibirá el Premio Nobel de la Paz.
Igualmente, EE.UU. dio a conocer que pretende rebajar la emisión de gases de efecto invernadero en 2020 en un 17 por ciento en relación con 2005. China y Estados Unidos integran la lista de países más contaminantes del mundo. Por ese motivo se da gran valor a la presencia de ambos en la Cumbre.
El responsable de la ONU sobre Cambio Climático, Yvo de Boer, ha manifestado su satisfacción por las declaraciones de Washington y Pekín. Según él, las promesas pueden abrir las dos últimas puertas para un cambio de política climática en el mundo.
Foto: Contaminación en Hangzhou (Flickr / joelaz)

























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