China destinará 1.000 millones de dólares a préstamos preferenciales para apoyar el desarrollo económico de los países del Caribe. Es la primera vez que lo hace fuera de Cuba.
Por Iris Mir, corresponsal en Pekín
El vicepremier chino, Wang Quishan asegura que “China no puede desarrollarse aislada del mundo y el mundo necesita a China para su desarrollo”. Quishan hizo su declaración en el marco del III Foro de Cooperación Económica y Comercial China-Caribe, evento organizado con el objetivo de fortalecer el entendimiento y fomentar el intercambio económico y comercial entre ambas regiones.
El director del Instituto de Estudios Latinoamericanos de Pekín, Wu Guoping, sostiene que la progresión de las relaciones entre América Latina y China se centra en encontrar un equilibrio entre la emergencia de nuevas necesidades y los modelos que se aplican para satisfacerlas. “Encontramos nuevas necesidades porque ahora China tiene que estimular la demanda interna. En este sentido tenemos que buscar nuevos modelos para satisfacer las nuevas necesidades para ambos lados”, explica.
China, como segunda economía mundial, se presenta como el mejor asociado de los países en vías de desarrollo. Pekín ofrece préstamos e inversión que repercuten en la creación de infraestructuras, en la protección ambiental, el comercio, la sanidad, el turismo y la cultura de los países del Caribe. La agencia de noticias estatal china Xinhua destacó que el comercio bilateral entre China y el Caribe registra un crecimiento anual del 24 % hasta alcanzar la cifra de los 7.200 millones de dólares en 2010.
Kamla Persad-Bissessar, primera ministra de Trinidad y Tobago, valora el papel que juega China como nuevo socio para la cooperación. “Con una creciente clase media, China ofrece una excelente oportunidad a nuestra región no solamente como un mercado de bienes y servicios, sino también como una buena destinación para el turismo y los negocios”, asegura.
Al mismo tiempo, China necesita incrementar el consumo interno para contener la inflación y los países emergentes ven en este país asiático la oportunidad de exportar sus productos en un mercado potencial de 1.300 millones de habitantes.
Los intercambios comerciales se complementan con una jugosa ayuda al desarrollo. El viceprimer ministro chino anunció un apoyo al desarrollo de 1.000 millones de dólares en la región caribeña. Inyecciones que permiten a las economías de la región mejorar sus infraestructuras en un momento de crisis mundial en que Europa y Estados Unidos han reducido sus inversiones en el extranjero.
El nivel de influencia de China queda reflejado en las cifras recogidas por la Comisión Económica para América Latina, CEPAL. Según este organismo, si las relaciones comerciales entre China y el Caribe siguen la misma tendencia ascendente, el gigante asiático podría desplazar a la Unión Europea como segundo socio comercial de la región para el año 2014.
Los países caribeños son ricos en los recursos naturales que tanto necesita China. Ambos han sabido adaptarse a la coyuntura actual para fortalecer alianzas en esta región. Persad-Bissessar destaca la vulnerabilidad de economías como la de Trinidad y Tobago a factores externos como crisis económicas o naturales y considera que “las tendencias actuales y las experiencias pasadas dictan que ahora llevemos nuestras alianzas con socios no habituales aunque queramos fortalecer la cooperación en la región”.
La región de los países del Caribe ha estado fuertemente influenciada por Estados Unidos. La crisis financiera ha debilitado la presencia de occidente en los países en vías de desarrollo. A la vez que ha abierto camino a economías como la china. Un desequilibrio que amenaza el posicionamiento estratégico de Washington en la región. Según Wu Guoping, al estar en un mundo globalizado, esta situación “no va a afectar a los demás porque cada país tiene su propio criterio para mantener sus relaciones con otros”.
Cuba y Venezuela son los principales socios comerciales de China. Relaciones que ya incomodan a Estados Unidos y que sirven de precedente para entender las relaciones bilaterales de China con países latinoamericanos. Cuba hace 50 años que tiene relaciones diplomáticas con el país asiático. Pero ahora, la crisis económica actual genera una situación excepcional para fomentar las mencionadas relaciones de beneficio mutuo promovidas por China. Pekín y los países caribeños conocen muy bien qué pueden ofrecerse mutuamente. Un trueque que China sabe llevar a un terreno inalcanzable para los países occidentales.

























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