Las autoridades chilenas han implantado el toque de queda en la ciudad de Concepción, que resultó fuertemente afectada por el terremoto del sábado.
Después de ocurrido el seísmo, se cometieron actos de saqueo en gran escala en las tiendas comerciales. En Concepción, todo aquel que se encuentre en la calle entre las 9 de la noche y 6 de la mañana, hora local, será apresado. Entretanto la cifra de muertos por el terremoto y el posterior tsunami se ha elevado a más de 700. La mayoría de las víctimas mortales se registraron en varias localidades costeras en la región de Maule.
El gobierno ha reconocido que la amenaza de un tsunami del sábado debió ser mejor comunicado a la población. Para evitar la intranquilidad, al inicio se dijo a los habitantes que no debían estar temerosos por una marejada. Pero esta se produjo. Las cuadrillas de socorro han logrado rescatar con vida este domingo a 25 personas que se encontraban bajo los escombros de un edificio de apartamentos. En la construcción en Concepción, también se recuperaron seis cadáveres. La búsqueda de sobrevivientes continúa, porque todavía habrían decenas de personas entre los escombros del edificio.
El gobierno de Chile quiere empezar lo más pronto posible con la distribución de víveres y medicinas. En el país hay una gran escasez de alimentos y agua. Por el terremoto, muchos comercios han quedado inaccesibles al público.


























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