Se ha ampliado el toque de queda a otras localidades chilenas para combatir los saqueos. De esta forma, la medida de excepción rige en siete ciudades, todas situadas en las regiones de El Maule y Bío Bío, las zonas más afectadas por el sismo y el tsunami que el sábado pasado asolaron la zona centro y sur del país. La presidenta chilena, Michelle Bachelet, ha duplicado la presencia militar.
El contingente, que consta de 14.000 efectivos, debe distribuir artículos de primera necesidad entre la población y evitar los saqueos, sobre todo, en Concepción donde se registraron actos de vandalismo. Bachelet aseguró que la situación está 'bajo control'. Entretanto se conocen más datos acerca de la magnitud del desastre. En tal sentido, el casco histórico de la localidad costera de Curicó, entre Santiago y Concepción, construido en adobe, ha quedado destruido en un 90 por ciento. Según cifras provisionales, el devastador terremoto ya causó casi 800 víctimas.
Además se informa que en la isla chilena de Robinson Crusoe se han registrado ocho muertes y hay ina veintena de desaparecidos a consecuencia del maremoto ocurrido después del sismo.


























Enviar nuevo comentario