Chile ha solicitado ayuda a la comunidad internacional tras el paso del devastador terremoto y el posterior tsunami que provocó el temblor el pasado fin de semana.
El sismo ha costado la vida a más de 700 personas. Según la agencia para la ayuda humanitaria de la ONU, el país necesita, entre otros, hospitales de campaña y equipos de comunicaciones. Por su parte, el gobierno chileno desplegó efectivos del ejército en la ciudad de Concepción e impuso el toque de queda para poner fin a saqueos. Entre tanto, una persona fue abatida por violar el toque de queda y otras 160 fueron detenidas.
En el área siniestrada decenas de miles de personas se han quedado sin hogar y las autoridades hablan de muchos desaparecidos. Por otro lado, el ministerio holandés de Relaciones Exteriores no ha podido contactar con los 83 conciudadanos que se encontraban en Chile cuando ocurrió la tragedia. Se trata de 48 turistas y 35 personas con residencia fija el país latinoamericano.

























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