En el contencioso que enfrenta a la multinacional petrolera con el gobierno de Ecuador por daños ambientales, aún no hay nada definido. El arbitraje internacional podría darle la vuelta al caso.
Cerca de 10 mil millones de dólares deberá pagar la compañía Chevron, antigua Texaco, por los daños causados en la Amazonia ecuatoriana en las décadas del 70 y 80, tiempo en el cual la petrolera operó en ese país. Así lo ratificó hace algunos días un tribunal ecuatoriano, el cual estableció además que Chevron debe pedir disculpas públicas a las víctimas o, de lo contrario, pagar el doble del monto fijado.
La multinacional no solo rechazó el fallo sino que dijo que acudirá nuevamente al arbitraje internacional para, entre otras cosas, denunciar la parcialidad y corrupción alrededor de esta sentencia. En el momento del fallo de primera instancia que se produjo a comienzos del 2011, la compañía había dicho que éste era ilegitimo “pues no se respetó el debido proceso y es inaplicable porque fue obtenido por medio de fraude. Según Chevron, los representantes de los demandantes se han confabulado con la corte y sus peritos para inventar pruebas y falsificar informes. El pasado 20 de diciembre la compañía envió una carta al Fiscal General de Ecuador pidiéndole que investigara estos hechos.
Medidas cautelares
El conflicto entre la petrolera y el gobierno ecuatoriano tiene ya varios años y, entre los fallos de tribunales nacionales y el arbitraje internacional, el caso se complica cada vez más. En el año 2009, Chevron había acudido ya a las instancias internacionales por el supuesto incumplimiento de las obligaciones de Ecuador, estipuladas en el Tratado sobre Protección de Inversiones firmado entre las dos partes. En Febrero del 2011, la Corte Permanente de Arbitraje de La Haya prohibió temporalmente la aplicación de cualquier sentencia en contra de la petrolera.
Para la abogada holandesa Juliette Luycks, especializada en Arbitraje de la empresa Clifford Chance, Chevron podría pedir nuevamente medidas cautelares que eviten la aplicación de esta sentencia. James Craig, asesor para Chevron en América Latina en una entrevista concedida al medio Radio Visión, dijo que lo que se busca en La Haya es que “cualquier sentencia que salga de las cortes ecuatorianas en contra de Chevron se revierta al estado ecuatoriano por ser Petroecuador la última responsable de resarcir los problemas ambientales que pudieran existir en la Amazonia.”.
La compañía se apoya para esgrimir este argumento en los convenios firmados en 1995 con el estado ecuatoriano. Según Texaco, luego de tres años de reparación ambiental, en 1998 ambas partes firman un acta de finiquito a través de la cual la petrolera podía abandonar el país con todas las obligaciones cumplidas. Tal y como sucedió a finales de los años 90. En el 2001, Chevron adquiere Texaco y en el 2003 se presenta la demanda por daños ambientales.
Enredo de intereses
En los 10 años que ha durado este litigio se han tejido todo tipo de intereses. Y por supuesto cada una de las partes acusa a la otra. Está Chevron que dice por una parte, que detrás de los indígenas del Amazonas están bufetes de abogados estadounidenses interesados en apoyar un caso de multimillonarias cifras y por otra, que aunque compró Texaco, no es heredera de sus pasivos legales. Está el estado ecuatoriano que acusa a la empresa de querer aprovecharse de su condición de multinacional para pasar por encima de un pequeño país y están las organizaciones civiles y los habitantes de la Amazonía que ven a Chevron como la responsable directa de todos los daños ambientales de las últimas décadas. El único hecho constatable parece ser hasta el momento el daño ambiental ocasionado en una de las zonas de mayor biodiversidad del planeta por una irresponsable explotación petrolera.


























El caso Chevron Texaco es entre los damnificados en Sucumbios y Orellana (Ecuador) por la empresa Texaco en las décadas de 1970 y 1980, y la empresa Texaco (que se fusionó con la Chevron, que heredó sus pasivos ambientales). El arbitraje en Holanda o donde sea, no tiene ninguna relación con la justicia en Ecuador. Los dos fallos, el del 14 de febrero de 2011 (juez Zambrano) y el de 3 enero 2012 ratificando el anterior, están disponibles en la web (por ej. en el sitio de Business and Human Rights), y es muy mal periodismo, impropio de radio Nederland, atender a las razones de una persona que trabaja para la Chevron, que habla de arbitrajes ajenos al caso y que no analiza estas sentencias donde los daños resultan probados.
Joan Martinez Alier
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