Esta semana la empresa cervecera holandesa Heineken publicó grandes anuncios en la prensa nacional, bajo el título: Hablando en serio. El anuncio es una advertencia a todos los padres y educadores sobre el consumo de alcohol a edad muy joven. Según la cervecera, el consumo de alcohol puede afectar al cerebro y tener efectos adversos en la capacidad de aprendizaje de los jóvenes.
Al explicar los motivos para la campaña, el director general de Heineken Holanda, Philip de Ridder, señala que mediante estudios se ha demostrado que, con frecuencia, niños de entre 12 y 14 años beben por primera vez alcohol en su hogar paterno. A su juicio, la Navidad es una buena ocasión para advertir a la gente que se debe evitar que eso ocurra.
Jaap Jamin, portavoz del centro Jellinek, un centro de ayuda e información sobre alcohol y drogas, califica de responsable la actitud de Heineken, una suerte de autorregulación en el sector. Además, tanto él como su organización coinciden completamente con el contenido del anuncio.
Según Jamin, hasta los 24 años el cerebro humano está en desarrollo. Los científicos intentan demostrar qué cantidad de alcohol perturba este desarrollo. El alcohol puede afectar el funcionamiento del cerebro de los jóvenes. Aun así, Jamin opina que se debe relativizar esos estudios, pues se han ensayado en animales, y sólo se pueden proyectar parcialmente al comportamiento de los seres humanos.
"No debemos desatar una campaña difamatoria contra el alcohol", advierte Jamin, "se debe postergar la edad para comenzar a beber, y el consumo de alcohol se debe hacer de forma sensata y moderada".
Estilo de vida de los jóvenes
A petición del ministro para la Juventud y la Familia, André Rouvoet, esta semana una Comisión Nacional de expertos publicó un informe sobre el estilo de vida de la juventud actual. Investigaciones científicas demuestran que los jóvenes holandeses tienen muchos problemas con el consumo del alcohol.
Padres, profesores y expertos no se sienten lo suficientemente responsables del estilo de vida de los niños, opina la Comisión Nacional. Jamin está de acuerdo en que hay que responsabilizar a los padres, y considera que al beber mucho en presencia de los hijos se da un mal ejemplo.
Jamin señala además que vivimos en una cultura de alcohol. A menudo los padres tienen problemas para imponer límites a sus hijos. La Comisión Nacional aconseja aumentar el impuesto al consumo en 60 centavos de euro por botella de bebida alcohólica dulce. Al mismo tiempo propone aumentar la edad para poder comprar alcohol de 16 a 18 años. Jamin se muestra partidario de las propuestas.
Traducción: Ingrid de Vries





























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