Aunque ya se sabía que China censura la Internet, ahora ha quedado claro que las medidas también se aplican en el Centro de Prensa Olímpico (MPC, por sus siglas en inglés). Tras que, a raíz de una conversación con el Comité Olímpico Internacional (COI), el Gobierno prometiera mejorar la situación durante los Juegos Olímpicos, hemos investigado si el acceso a Internet ha mejorado en el centro de prensa y en el resto de Pekín.
El viernes ensayamos ocho sitios web, desde tres localidades diferentes: un apartamento, en el ‘recinto diplomático' en el barrio Sanlitun; el Centro de Prensa Olímpico, y uno de los muchos ‘cibercafés' que hay en la ciudad.
Acceso
Por la mañana, la sorpresa fue grande, ya que desde casa, pude acceder a la BBC World, la alemana Deutsche Welle, y sus respectivos sitios web en chino. Incluso el sitio general de Amnistía Internacional era accesible, y pude bajar el informe de Amnistía "Cuenta regresiva olímpica: promesas rotas". Según periodistas, el día anterior no se podía acceder a todos estos sitios desde el centro de prensa. ¿Acaso surtió efecto el pedido de libertad de prensa por parte del Comité Olímpico?
La sorpresa fue aún mayor al teclear "Tiananmén" en la versión holandesa de Google. Como primer resultado, aparece un artículo de Wikipedia en inglés, sobre las protestas estudiantiles ocurridas en esta plaza, en 1989. También aparecen títulos de videos en Youtube sobre la sublevación en la plaza Tiananmén, pero al hacer clic, se expulsa al visitante del sitio.
Sólo el término "Falun Gong" recibe inmediatamente un mensaje de error, sin importar el programa de búsqueda. Tampoco se puede acceder al sitio periodístico China Digital Times.
Organización prohibida
Para tener acceso de alta velocidad a Internet, los periodistas del centro de prensa deben comprar una tarjeta por 380 euros. Al preguntar si será posible visitar todas las páginas, una voluntaria responde susurrando que los únicos sitios web inaccesibles son los de Falun Gong, ya que se trata de una organización prohibida en China.
Al igual que en el apartamento, desde el centro de prensa se tiene acceso a la BBC, Deutsche Welle, Amnistía Internacional, así como a documentos de la rebelión en Tiananmén. Pero también allí las páginas de Falun Gong y China Digital Times están bloqueadas.
Luego de haber controlado todos estos sitios web, intento averiguar si la conexión de Internet desde el centro de prensa está menos censurada que en el resto de la ciudad. Sin embargo, no hay nadie disponible para aclarar dudas, todo el mundo está ocupado, no comprende qué es lo que quiero, o afirma no saber nada de Internet o no hablar inglés. En cambio, tras rellenar un formulario de solicitud para una entrevista, una voluntaria asegura sonriente que en 24 horas alguien estará disponible.
¿Estoy en China?
En otra zona del centro, en una ruidosa calle sin influencias occidentales, encuentro un cibercafé. En el oscuro espacio hay varios jóvenes que, con rostros inexpresivos, miran la pantalla. La computadora es lenta, y parecería que no hay acceso a la BBC. Sin embargo, luego de tres intentos, logro entrar en la página.
Los resultados vuelven a ser idénticos, razón por la cual me pregunto si realmente estoy en China, ya que logro bajar el informe de Amnistía Internacional sobre China y los Juegos Olímpicos.
Ahora queda esperar si el Centro de Prensa será completamente libre de censura. De todas formas, gracias a los Juegos Olímpicos, los chinos tienen más acceso a la red que nunca. Para la libertad de prensa en China, sería muy bueno que los Juegos Olímpicos se prolongaran por un largo tiempo.























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