El Carruaje Dorado es una de las pocas extravagancias de la familia real holandesa. Mientras que en otras monarquías los opositores enardecidos arrojaron la carroza real a la hoguera, en Holanda el vehículo es sólo visto como un símbolo de unidad nacional. Para el Día del Presupuesto Nacional, el martes 21 de septiembre, el carruaje de112 años volverá a salir del establo.
Esta semana aparece el libro "El Carruaje Dorado”.
“De regalo de Amsterdam a símbolo nacional”. Los autores Thijs van Leeuwen y Albert Stofberg relatan la historia, diseño, construcción, decoración y uso del vehículo real holandés.
Hay una diferencia sustancial entre la carroza real holandesa y por ejemplo sus símiles de las antiguas monarquías rusa y francesa. En Holanda el vehículo es usado principalmente para el Día del Presupuesto Nacional, que marca la apertura del año parlamentario. Esta tradición no tiene parangón en ninguna otra parte del mundo. En esta ocasión la reina saluda calurosamente a sus súbditos, que replican con vivas y aplausos a lo largo del camino.
Bombas de humo
El Carruaje Dorado toca una fibra sensible en muchos holandeses. Resulta por eso notable la entereza con que la reina ha afrontado tantos momentos claves en la historia reciente de Holanda. Así se le ve, con la frente en alto, durante los turbulentos años sesentas. La Segunda Guerra Mundial estaba todavía fresca en la memoria cuando la entonces princesa Beatriz y el alemán Claus von Amsberg se casaban en medio de una conmocionada Ámsterdam, donde las bombas de humo apenas dejaban ver el paso del carruaje nupcial.
El origen del carruaje dice mucho sobre el sentimiento de unidad nacional que despierta en muchos holandeses. A fines del siglo XIX, Ámsterdam está dividida por una creciente disparidad en la distribución de la riqueza, que mantiene enfrentados a grupos sociales. Alentados por los oficios de un predicador entusiasta, izquierda y derecha, ricos y pobres, coinciden en una colecta para un regalo con el que celebran la coronación de la reina Guillermina en 1898. La acción tiene un éxito rotundo, ya que todos cierran filas tras la monarquía, con el carruaje dorado como resultado.
Pompa y boato
Al principio, Guillermina vaciló sobre si debía aceptar el regalo. Temerosa de las protestas en contra del boato, prefirió abstenerse de utilizar el carruaje dorado, hasta que el vehículo fue desempolvado con ocasión de su boda con el Príncipe Hendrik en 1911, lo que lo rescató de acabar convertido en pieza de museo.
El mundo todavía estaba conmocionado por los sucesos del 11 de septiembre cuando se cuestionó por primera vez la sensatez de utilizar el carruaje dorado. Por muy representativo que fuera el vehículo para la ocasión, ¿era razonable y seguro sacarlo para el Día del Presupuesto en 2001? Se decidió hacer un gesto: una parada en la Embajada de Estados Unidos. Nunca antes se había detenido un carruaje real holandés frente a una representación extranjera para manifestar respeto por sus víctimas.
El vehículo real está lejos de ser admirado por su belleza. No es realmente de oro, aunque está en parte revestido de este metal y el resto es pintura dorada. El techo, elevado posteriormente para dar cabida a los voluminosos tocados reales, no contribuye especialmente a su estética.
Caravana dorada
Una anécdota: en sus tiempos de estudiante, el príncipe heredero Guillermo Alejandro se vio obligado a pedir disculpas por su ausencia durante el Día del Presupuesto. En el registro, escribió el siguiente texto: "Mañana no estaré, me voy de paseo con mi madre a La Haya, en una caravana dorada”.
Desde una bomba de pintura en su ventana durante la boda del príncipe heredero Guillermo Alejandro y la princesa Máxima hasta su uso furtivo para las aventuras sexuales de los guardias de la Policía Real Militar: la vida del Carruaje Dorado dista mucho de haber sido aburrida.
Su historia ofrece razones suficientes para la publicación de un flamante libro fotográfico de consulta con 200 páginas en inglés y holandés. Una obra que sabrán apreciar los cientos de miles de holandeses que el tercer martes de septiembre esperarán pacientes, como todos los años, el paso del pomposo vehículo dorado.





























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