No piensa votar en las próximas elecciones de México, cree que este año pasará a la Historia por la Primavera Árabe y el movimiento Ocupar Wall Street e ironiza sobre lo que ocurriría en Estados Unidos si faltaran los inmigrantes. Al hilo de la presentación de su último ensayo, Carlos Fuentes conversó con Radio Nederland en Nueva York.
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Brillante, lúcido, manejando referencias históricas, políticas y literarias en inglés, en francés y castellano, en un minuto Carlos Fuentes es capaz de pasar de narrar sus anécdotas con Luis Buñuel a analizar la inmigración en Estados Unidos. Para él, este país no respeta como debiera a sus compatriotas inmigrantes por mucho que contribuyan al crecimiento económico. "Yo creo que la imagen del mexicano en EEUU si no es buena debería ser magnífica", insiste. "Conozco a muchos trabajadores de la hotelería, en los restaurantes, en los servicios, en los transportes. Deberían estar en México, pero están aquí, y contribuyen a la riqueza de este país. No son bandidos, no son rufianes, son trabajadores, y se les debe dar el trato de trabajadores". Lo ideal, subraya, sería que la situación en México mejorase para que la gente no tuviera que verse obligada a emigrar.
A sus 83 años, el ex embajador de México en Francia asegura que no piensa votar el año que viene en las elecciones presidenciales de su país porque el candidato que le convencía, Marcelo Ebrard, se ha retirado de la campaña. No le satisfacen ni Andrés Manuel López Obrador ni Enrique Peña Nieto. "Me voy a abstener a menos que el PAN (Partido de Acción Nacional) tenga un candidato sensacional, que no sé quién es". Peña Nieto, aspirante a candidato presidencial del Partido Revolucionario Institucional (PRI), no será quien lleve al país por una senda "pacífica y creativa".
Le preguntamos por un asunto clave en el debate estadounidense desde hace dos meses: el movimiento Ocupar Wall Street. Para el escritor, lo que pone de manifiesto es que la extrema derecha del Tea Party ya no tiene el monopolio de la protesta. Y que la juventud no tiene perspectivas de mejorar su vida. "Esto no había pasado nunca. Por lo menos desde la era Roosevelt el ciudadano norteamericano sentía que, aunque no llegara a ser millonario, iba a tener una oportunidad social. Y así fue durante mucho tiempo. Pero cuando ya no hay esa esperanza empieza a verse lo que se está viendo. Chicos que dicen: ¿para qué estudio si no tengo trabajo después? Lo único que pueden hacer es manifestarse para que cambie el mundo. Y eso es lo que están haciendo, y ojalá cambie el mundo favorablemente".
¿Por dónde cree que irán los tiros en el futuro? "Todo esto comenzó en África del Norte. ¿Cómo se iba a imaginar usted que a partir de Túnez, Egipto y Libia el mundo iba a cambiar? Y ha ido cambiando. Primero, en el norte de África, luego en Europa y ahora en los Estados Unidos. Es uno de esos años clave en la historia del mundo, como 1848 o 1968, en el que las cosas cambian y uno no puede predecir a dónde van a dar".
Identidad latinoamericana
Carlos Fuentes estaba en Nueva York presentando su último ensayo, La gran novela Latinoamericana, en el que reflexiona sobre la tradición de la que forma parte. Las 400 páginas arrancan con el humor que le caracteriza: una cita de Mariano Moreno, ´Cantinflas´. Le sigue el recorrido personal del escritor por sus autores latinoamericanos preferidos, desde Sor Juana Inés de la Cruz hasta Jorge Luis Borges, pasando por Alejo Carpentier, Juan Carlos Onetti y Julio Cortázar, abarcando desde la época colonial hasta nuestros días.
Para Fuentes fueron los cronistas de Indias los que inventaron el realismo mágico. "Tenemos culturas muy continuadas y políticas muy discontinuadas", dice. "La política se rompe a cada rato por razones ideológicas, personales, y no hay una verdadera continuidad. En cambio en la cultura hay una continuidad asombrosa. Somos herederos de un pasado magnífico y lo hacemos presente los que escribimos, los que pintamos, los que filmamos. Pero en la política y en la economía, no".
¿Cuál es entonces el mejor sistema económico para Latinoamérica? "No lo sabemos todavía. Hay países que tienen más éxito que otros, pero no hay una regla general que pudiéramos aplicar", explica.
El autor de obras emblemáticas como Aura, La muerte de Artemio Cruz y Terra Nostra nos da una pista de su último trabajo: acaba de terminar una novela sobre Nietzsche, al que Dios obliga a vivir el eterno retorno. ¿Cuál sería la novela que le falta por escribir? "No pienso decírselo", bromea, "Porque las novelas que se cuentan nunca se escriben".



























Ha sido muy agradable escuchar la entrevista que le hacen al escritor Carlos
Fuentes,respuestas muy lucidas sobre nuestra américa latina,necesitariamos
que estas personas siguieran ilustrandos para hallar el camino de compresión
que necesitamos por estos lares,los mismos que deben llevar al progreso social y económico que andamos buscando sin encontrarlo.
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