El Presidente francés Nicolas Sarkozy reconoció durante su visita a Ruanda que su país cometió errores durante el genocidio de 1994.
En aquel entonces, Francia ejercía una gran influencia sobre Ruanda pero subestimó lel peligro de un genocidio, manifestó Sarkozy. Su permanencia en el país africano apenas duró tres horas pero tuvo un gran valor simbólico. Ruanda rompió todos los vínculos con Francia en 2006, luego de que un juez francés dictaminara que partidarios del actual presidente, el tutsi Paul Kagamé fueran responsables en 1994 del magnicidio del entonces mandatario hutu, Juvénal Habyarimana. El asesinato fue el causante de una masacre que se cobró la vida de 800 mil personas entre tutsis y hutus moderados.
En noviembre pasado comenzó un lento restablecimiente de las relaciones entre Ruanda y Francia.



















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