El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, presentó un ambicioso programa de explotación de las enormes reservas de crudo descubiertas recientemente en el Océano Atlántico.
La propuesta, que el mandatario envió al Congreso, permite una mayor participación de empresas privadas en la explotación del crudo. El plan, que ha provocado la oposición de varios sectores y partidos, promueve la creación de una nueva empresa estatal, denominada Petrosal que administrará los nuevos contratos de exploración y explotación de las reservas descubiertas en 2007. Se estima que los yacimientos cuentan con reservas de hasta unos 80.000 millones de barriles de crudo.
Si se confirman las previsiones, Brasil integraría el selecto grupo de países con reservas cercanas o superiores a los 100.000 millones de barriles, que forman, entre otros Venezuela, Arabia Saudita, Canadá e Irak.

























Enviar nuevo comentario