En entrevista con Radio Nederland, José Miguel Vivanco, director de Human Rights Watch para las Américas, dedica atención a Brasil como obstáculo para los derechos humanos a escala mundial.
Al agradecer al filántropo George Soros la donación de cien millones de dólares a la organización defensora de los derechos humanos Human Rights Watch, José Miguel Vivanco mencionó los grandes desafíos de su entidad con vistas al futuro.
En la entrevista de José Zepeda Varas, Vivanco fue categórico al referirse a Brasil. En su opinión, el gigante sudamericano se ha convertido, "por su poderío económico, su presencia política en la región, desgraciadamente, en una de las fuezas mas obstruccionistas en el avance de los derechos humanos a nivel universal".
Brasil se ha dedicado, prosiguió el Director de HRW, a afianzar lo que ellos llaman una alianza sur-sur, y el tema de los derechos humanos es un obstáculo para el avance de esa alianza. Es una alianza que persigue fortalecer lazos con países que no son democráticos, que no respetan los derechos fundamentales. pero que detentan un gran poder, como es el caso de China, Egipto, Rusia, Indonesia, "países que no se caracterizan por su mejor récord en derechos humanos".
A juicio de Vivnco, el Gobierno brasileño "está oponiéndose constantemente a que Naciones Unidas le pida explicaciones a Corea del Norte en materia de derechos humanos. Brasil está en el bando equivocado en estos temas, porque, geopolíticamente, no le conviene". Human Rights Watch quiere tener presencia en Brasil para informar a la población sobre los puntos negativos de esa política obstruccionista en materia de derechos humanos y democracia".
Multimillonaria donación de George Soros
George Soros, filántropo y financiero estadounidense, anunció hoy una donación de 100 millones de dólares en el transcurso de 10 años para Human Rights Watch (HRW).
La contribución, por parte, de Open Society Foundations, la más grande que ha hecho a una organización no gubernamental, será usada para expandir y profundizar la presencia global de Human Rights Watch, con el objetivo de proteger y promover de manera más efectiva los derechos humanos alrededor del mundo.
La donación reta a Human Rights Watch, organización que no acepta fondos gubernamentales, a recaudar US$100 millones adicionales en contribuciones privadas para igualar el regalo. Human Rights Watch espera que tanto la donación de Soros como los fondos recaudados para igualarla, así como recursos adicionales que obtenga, le permitan implementar un plan estratégico y lograr así convertirse en una organización verdaderamente internacional. El plan requerirá que Human Rights Watch incremente su presupuesto anual de US$48 millones a US$80 millones en los próximos cinco años.
“Human Rights Watch es una de las organizaciones más efectivas que apoyo”, dijo Soros, fundador y presidente de Open Society Foundations. “Los derechos humanos fortalecen nuestras máximas aspiraciones: están en el corazón de las sociedades abiertas”.
El magnate de origen húngaro se manifestó particularmente interesado en motivar a filántropos que no sean aquellos que han tradicionalmente apoyado a los derechos humanos en Europa y Norteamérica.
“Human Rights Watch puede tener un impacto incluso mayor si cuenta con un alcance verdaderamente internacional”, Soros afirmó. “Human Rights Watch debe estar presente en las capitales alrededor del mundo, abordando cuestiones locales, en alianza con grupos de derechos humanos locales y trabajando con funcionarios locales. En un lapso de cinco años buscará que la mitad de sus ingresos y la mayoría de los miembros de su consejo provengan de fuera de Estados Unidos”.
Al concentrar la atención internacional en los lugares donde se violan los derechos humanos, Human Rights Watch da voz a los oprimidos y exige que los opresores rindan cuentas por sus crímenes. Las investigaciones rigurosas y objetivas de Human Rights Watch, así como su incidencia política estratégica y focalizada, generan una intensa presión para el cambio y aumentan el precio que hay que pagar por cometer violaciones de derechos humanos. Desde 1978, Human Rights Watch ha luchado por mejorar prácticas abusivas de derechos humanos y ha ayudado a que personas de todo el mundo disfruten de mayor justicia y seguridad.
“En un mundo cada vez más multipolar, debemos asegurarnos que el mensaje de Human Rights Watch tenga resonancia en las capitales de mayor influencia alrededor del mundo”, dijo Kenneth Roth, director ejecutivo de Human Rights Watch. “Poner fin a los graves abusos requiere generar presión desde cualquier gobierno con influencia, incluyendo los gobiernos del hemisferio sur”.
Con un equipo de trabajo de casi 300 personas y abordando las condiciones de derechos humanos en casi 90 países, Human Rights Watch publica alrededor de 100 informes y varios cientos de comunicados de prensa cada año. La donación de Open Society Foundations permitirá a Human Rights Watch invertir recursos adicionales para llenar brechas existentes en su capacidad de cubrir violaciones de derechos humanos en el mundo, incluyendo en lugares de Asia y África. También permitirá a Human Rights Watch realizar investigaciones más profundas sobre asuntos que ahora son abordados por un equipo de investigación reducido.
Adicionalmente, para maximizar el impacto de sus investigaciones, Human Rights Watch agregará personal para involucrarse más efectivamente con gobiernos nacionales en cuestiones locales y regionales de interés, y para desarrollar relaciones con periodistas que llegan a audiencias locales. Al aumentar el número de investigadores y personas dedicadas a incidir en países clave, Human Rights Watch estará mejor posicionado para involucrarse con funcionarios gubernamentales, periodistas y la sociedad civil, y estará en mejores condiciones para asegurar un cambio positivo.
“Esperamos que el ejemplo de George Soros ayude al movimiento a favor de los derechos humanos alrededor del mundo, al motivar a filántropos a invertir en los ideales de los derechos humanos”, dijo Roth.





























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