La Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de Brasil votó este jueves -por mayoría de sus 19 miembros- el ingreso de Venezuela al Mercosur, pese a que legisladores opositores y gubernistas coincidieron en criticar al presidente Hugo Chávez, quien está recibiendo a su colega Lula Da Silva.
Pero los obstáculos persisten, pues falta el voto del Parlamento paraguayo con mayoría opositora y del plenario de la cámara alta brasileña, prometido para la semana próxima. Los senadores dan así a Lula las cartas para ganar este viernes –tras el escenario de un trato petroquímico con Venezuela- concesiones de apertura comercial y baja arancelaria que espera desde hace tres años de Chávez.
De lo contrario, el drama en el Parlamento de Brasilia retrasará su último escena, luego que al oficialismo no le fue fácil remontar el informe negativo del relator de la Comisión, Tasso Jeressaiti del socialdemócrata PSDB del anterior presidente Fernando Henrique Cardoso, quien acusó al mandatario venezolano de causar la "desintegración en Sudamérica" y gobernar en "forma casi dictatorial".
No intervención
El alcalde mayor de Caracas, el opositor Antonio Ledezma, fue llevado esta semana a la comisión para confirmar denuncias contra Chávez que justificaran la ida de una comisión legislativa brasileña –finalmente descartada- y ratificar la necesidad del ingreso de Venezuela al Mercosur para obligar a su gobierno a dar garantías políticas. Para Jeressaiti, “los hechos que fueron relatados por el alcalde de Caracas deben ser verificados, como la prisión de políticos, prisión de periodistas, atentados a diarios y canales, persecución a judíos y una serie de otras cosas”.
El líder gubernista brasileño, senador Romero Jucá, defendió la no intervención en asuntos internos y una relación bilateral donde Brasil exporta al año U$S 4.600 millones y sólo importa U$S 1.200 millones, que se perjudicará si caen las preferencias dadas por Venezuela a Mercosur hasta fin de 2010.
“Una cosa es que una comisión legislativa vaya a Venezuela para discutir su ingreso al MERCOSUR, y otra cosa que una comisión de senadores vaya para ver si hay presos políticos, lo que nos estará involucrando directamente en la disputa interna. Nosotros vamos a intentar fijar la votación en el plenario la próxima semana”, dijo Jucá.
Los senadores brasileños siguen sin perdonar a Chávez por tratarles de loros de EEUU al oponerse al cierre de concesión de una cadena televisiva opositora de Venezuela. El país dejó la Comunidad Andina en 2006 y espera para entrar al bloque del Cono Sur, ya con el voto legislativo de Argentina y Uruguay.
El también miembro del Parlamento del Mercosur (PARLASUR), senador Pedro Simón, apoyó la entrada de Venezuela pues dice que Chávez “terminará mal” y que “la gente no tiene duda alguna, ese presidente de Venezuela acaba y acabará mal. Pero, ¿qué es lo que saldrá de nuestra decisión rechazando a Venezuela? El senador Tasso (Jeressaiti) es muy claro. El no está rechazando sino que quiere que Venezuela cumpla algunos compromisos antes de entrar. Pero la versión que quedará a nivel internacional será que el Senado brasileño vetó la entrada de Venezuela.”
Resistencias
Del lado opuesto, el senador Heráclito Fortes se preocupó por el devenir y desnudó la falta de apertura como causa del retraso de aceptar a Venezuela. Dijo que el Mercosur tampoco aceptó que Chile fuera miembro pleno si no incorporaba los compromisos de rebaja arancelaria en la región y protección de extrarregión.
“Yo quiero recordar que tres años atrás, Chile quiso participar del Mercosur y los países fundadores estuvieron en contra, porque Chile no se quiso adaptar a las cláusulas arancelarias. ¿Cómo es que ahora se lo vamos a permitir a Venezuela?”, cuestionó Fortes.
Lula también debe vencer la resistencia de su aliado y antecesor José Sarney (1985-1990) que preside el Congreso y votará contra la adhesión. El ex mandatario dijo que “el actual gobierno de Venezuela adoptó medidas que van hacia el desmoronamiento de la democracia".
Las petroleras Petrobrás de Brasil y PDVSA de Venezuela firmaron este jueves la construcción de un polo petroquímico de 4.000 millones de dólares en el nordeste brasileño, y hoy Lula y Chávez irán al interior venezolano, a la primera cosecha de soja plantada con tecnología de la brasileña Embrapa.
Es así que, de los acuerdos internos de ambos presidentes, que no se exhibirán este viernes ante cámaras, dependerá que a principio de noviembre el Congreso de Brasil vote el protocolo de adhesión de Venezuela como miembro del Mercosur, con cuya suma el bloque se convertirá en 70% del producto bruto sudamericano.




























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