Los resultados preliminares de las elecciones regionales y municipales en Bolivia han deparado muchas sorpresas.
El Movimiento Al Socialismo del presidente, Evo Morales, ha ganado en casi la mitad de las alcaldías del país pero ha perdido en sus dos principales bastiones: La Paz y Oruro y, en otras cinco de diez ciudades capitales, excepto El Alto, Cochabamba y Cobija donde mantuvo estrecha diferencia con su inmediato rival.
De otro lado, seis de los nueve departamentos tendrán gobernadores afines al oficialista Movimiento Al Socialismo e inaugurarán la gestión autonómica, pese a que el proceso en sí adolece aún de una estructura legal, de estatutos armónicos y reglamentos que faciliten su desarrollo en el futuro inmediato.
Con más de seis comicios en los últimos tres años, los bolivianos acudieron con mucha solvencia a las urnas. A mediodía del domingo, el 60% de los electores había ya votado en completa tranquilidad. La participación electoral fue un 13 por ciento, menor que en las últimas elecciones generales.
Los resultados preliminares de estos múltiples comicios han permitido al consultor internacional Carlos Hugo Molina recoger aspectos claves para un análisis de la coyuntura política boliviana tras los comicios.
“Un primer dato objetivo: es que debe resultar difícil de comprender que después de cuatro meses de un triunfo tan arrollador como ha sido el obtenido por el presidente de la República en el mes de enero, que obtuvo un 63 por ciento, tenga un revés tan duro visto desde el punto de vista de la representación territorial del poder. Evidentemente, esto debe ser leído con mucho cuidado en el ámbito internacional porque da un mensaje de la conformación política del Estado boliviano con su presencia territorial diferenciada: el altiplano sigue siendo una presencia muy dura donde están los grupos indígenas más radicales probablemente y, hay una visión diferenciada en ciudades del oriente, Chaco y Amazonia, que tienen evidentemente un elemento que no puede ser desconocido.
Un segundo elemento que tampoco puede pasar desapercibido es el que se refiere a la conformación política territorial del Estado a partir de estas elecciones: si asumimos que el Movimiento al Socialismo (MAS) ha perdido la plaza política más importante de la República, que es la propia capital donde ejerce el poder el MAS; que además se ha visto reducido su ámbito de presencia en capitales tan importantes como Oruro y Potosí; no hablemos ya de Santa Cruz, Beni, Tarija y Chuquisaca que tradicionalmente eran espacios adversos al MAS y que además cuenta con una presencia a nivel de gobernadores que le dan una visión de equilibrio que desde el punto de vista político no existía en enero".
El tercer aspecto que señaló Carlos Hugo Molina tiene que ver con el importantísimo paso que Bolivia dará a partir de la elección de los gobernadores bajo el régimen autonómico, hacia un federalismo de Estado, por el que se ha luchado desde 1837, precisamente desde el oriente boliviano.
“Tercero: tiene que ver con el nuevo modelo constitucional aprobado en la Constituyente boliviana. El nuevo modelo plantea un federalismo de Estado. Está configurando las entidades territoriales al tener no solamente la gestión territorial desde el punto de vista administrativo y político, sino además la descentralización del poder legislativo con aprobación de leyes de la República, plantea efectivamente la existencia de un nuevo marco constitucional basado fundamentalmente en una estructura federal.”
Este equilibrio de fuerzas que ha pedido con su voto el electorado boliviano exige necesariamente una actitud más conciliadora de parte de los actores políticos.
El presidente, Evo Morales, que destacó el crecimiento de su partido en el ámbito nacional y la sublevación de los indígenas del oriente en una revolución que tiene el voto como su arma, coincidió con el electo gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas, en la voluntad de lograr la concordia en el país. Lo que falta ahora es poner en práctica esos buenos deseos.





























es todavia el arraigo del sistema a los cambios necesarios de la humanidad sin lo cual nuestra raza desaparecera todavia pueden comprar conciencia con su capital.
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