Según todas las encuestas, el presidente Evo Morales, será reelegido el próximo domingo. ¿Será un mandato de concertación o se agudizarán las divisiones políticas?
Los cálculos menos optimistas le conceden a Evo Morales una victoria del 50 por ciento lo que le permitiría gobernar su país por otros cinco años. Ante estos pronósticos, todos los ojos están puestos en cuántos puntos conseguirá la oposición y que determinará si el MAS logrará controlar el senado, llamado ahora Asamblea Legislativa Plurinacional.
Escuche la entrevista con Iván Arias, analista político
Si bien es cierto, la oposición boliviana mantiene índices bajos de aprobación electoral, también lo es, que desde que comenzará la campaña a la presidencia, ha sido la única fuerza política que crece en las encuestas, hasta situarse en estos momentos en un 28 por ciento.
Para el analista político Iván Arias, más allá de las cifras, el gran interrogante se sitúa en si Evo Morales buscará con sus opositores las alianzas que le permitan construir un proyecto de país en el que quepan todos los bolivianos. No obstante, Arias no es muy optimista al respecto: “Pareciera ser más bien que la intencionalidad es tener mayoría absoluta para imponer un estilo de gobierno que no intenta concertar con la oposición sino doblegarla o eliminarla”.
El legado de Evo
Evo Morales llegó a la presidencia de Bolivia hace cinco años, no sólo con una aplastante popularidad sino rodeado de una enorme simpatía de la mayoría de los pueblos latinoamericanos. La elección de Evo significaba para muchos, el hacer justicia a un continente, que durante siglos fue gobernado por las clases “blancas” y acomodadas. El presidente indígena logró colocar al país más pobre y desconocido de América del Sur en la agenda internacional.
En el interior de su país, las expectación no fue menos. El presidente Morales no sólo representaba y lo sigue haciendo, a el grupos social y étnico, mayoritario en el país pero que siempre ha sido marginado: los indígenas, sino que además, lo hacía de la mano de su base política, los cocaleros.
Cinco años después, Iván Arias considera que la gran expectativa se ha desinflado. Cree que el presidente Morales no supo aprovechar ese gran foro que fue el mundo y que fue América Latina y que más bien, su figura y su credibilidad se fue constriñendo gracias a la apuesta abierta y decidida del presidente, al proyecto político de Hugo Chávez.






























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