En los cuerpos que se han encontrado hasta ahora de los pasajeros del avión de Air France que cayó al Océano Atlántico no hay marcas de quemaduras. Según el diario brasileño O Estado, esto podría significar que el aparato no sufrió una explosión en el aire. Tampoco se han hallado marcas de fuego en los trozos del avión que se han rescatado de las aguas. Por otra parte, los informes de las autopsias señalan que no había agua en los pulmones de las víctimas, lo que quiere decir que murieron antes de caer al mar. Los investigadores del accidente creen que el avión se despedazó en pleno vuelo. El Airbus A330-200, que cubría la ruta entre Río de Janeiro y París, llevaba 228 personas a bordo y desapareció de los radares a unos 1000 kilómetros al noroeste de la costa de Brasil.



















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