Las radios comunitarias de América Latina se enfrentan cada día más a problemas de censura y la violencia física descargada sobre ellas se generaliza en todo el continente.
Por Mara Landa
Así lo asegura la organización no gubernamental Reporteros Sin Fronteras, al alertar sobre el aumento de ataques a estas emisoras en los meses de octubre y noviembre. El problema es especialmente alarmante en tres países: Argentina, Bolivia y Chile.
Las causas, los medios y los responsables de los ataques varían según la región. En Argentina el enemigo al que se enfrentan son los terratenientes cuyos intereses sobre la reforma agraria contrastan con los derechos que defienden las radios comunitarias, en manos de pequeños campesinos.
En Bolivia los ataques parten de las mismas instituciones y poderes políticos. En Chile es fruto de la competencia desleal con otros medios que no respetan el trabajo de estas pequeñas emisoras.
Sin embargo, el problema de base es la escasez e ineficacia en la regulación de espacios para estos medios. Esta falta de legislación adecuada contrasta con la gran cantidad de radios comunitarias que existen en la región.
América Latina es el continente que cuenta con más radios comunitarias y su labor es dar voz a minorías y sectores sociales “olvidados” durante décadas y relegados del debate público, a pesar de representar la opinión de una gran parte de la población. En prácticamente ningún país está garantizado su derecho a emitir ni se defiende su libertad de expresión, por ello se encuentran indefensos ante los ataques.
El objetivo de la alerta que ha lanzado Reporteros Sin Fronteras es ofrecer a estas emisoras soluciones y medios para que puedan retomar su labor. Son radios sin ánimo de lucro, propiedad de comunidades o movimientos sociales: campesinos, indígenas, homosexuales, entre otros, que defienden la libertad de expresión, el cuidado del medio ambiente y los intereses de los sectores más desfavorecidos.




























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