Hace tres décadas, en plena dictadura militar y ante un grupo de periodistas extranjeros, el entonces presidente de facto Jorge Rafael Videla reconocía la existencia de los desaparecidos: "En tanto esté como tal, es una incógnita el desaparecido.
Si el hombre apareciera, bueno, tendrá un tratamiento x. Y si la desaparición se convirtiera en certeza de su fallecimiento, tiene un tratamiento z. Pero mientras sea desaparecido, no puede tener ningún tratamiento especial. Es una incógnita, es un desaparecido. No tiene entidad, no está. Ni muerto ni vivo: está desaparecido".
Videla hizo estas declaraciones durante una de las primeras audiencias del juicio oral y público que se realiza en la ciudad de Córdoba (en el centro del país), en el que comparte el banquillo con otros 30 acusados: 16 militares, 13 policías y un civil. El juicio reúne dos causas: por un lado, la investigación por los fusilamientos de 31 presos que estaban detenidos en la cárcel de San Martín, conocida durante la dictadura como Unidad Penitenciaria Nº1 de Córdoba; por otra parte, la causa Gontero, que investiga los secuestros y torturas que sufrieron cinco policías y el hermano de uno de ellos en el Departamento de Informaciones de la Policía de esa provincia.
De las 38 víctimas, sólo una sobrevivió: Alfredo de Breuil, quien fue obligado a presenciar el asesinato de su hermano Gustavo y de otros dos detenidos.
VIDELA: "COSA JUZGADA"
Jorge Rafael Videla, de 84 años, fue condenado a reclusión perpetua en 1985 en el histórico Juicio a las Juntas, y luego fue indultado por el ex presidente Carlos Menem. Permanece detenido desde 1998 por sustracción ilegal de menores, delito no contemplado en aquel indulto. Desde 2008, cuando perdió el beneficio de la detención domiciliaria, cumple su condena en Campo de Mayo, la principal base militar del país. Desde el sábado pasado, permanece alojado en una cárcel cordobesa, en el pabellón de detenidos por delitos de lesa humanidad.
Durante su intervención en una de las primeras audiencias de este juicio, argumentó que los delitos que se le imputan ya fueron juzgados por la justicia federal argentina en 1985 y volvió a desconocer la competencia de la justicia federal. "Este Tribunal, a mi juicio, carece de competencia y jurisdicción para juzgarme por los hechos protagonizados por el Ejército mientras yo fui su comandante en el marco de la guerra interna librada contra el terrorismo subversivo, toda vez que, al momento de la ocurrencia de esos hechos, mi juez natural era el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas", sostuvo.
Otro de los represores que están siendo juzgados es Luciano Benjamín Menéndez, ex jefe del Tercer Cuerpo del Ejército y máxima autoridad de la represión militar en la zona del centro y noroeste del país durante la dictadura argentina. A su turno, Menéndez justificó los crímenes cometidos durante la dictadura, como ya lo había hecho durante otros juicios, y agregó: "Éste es el único pueblo que juzga a su ejército victorioso". Menéndez ya fue trasladado a la provincia de Tucumán en donde este jueves escuchará la sentencia en otro juicio por delitos de lesa humanidad cometidos contra 20 personas. Si los jueces aceptan el pedido de la fiscalía, Menéndez podría sumar su cuarta condena a cadena perpetua.
"QUE SE MUESTRE LO QUE VIDELA HIZO"
Las repercusiones por las declaraciones de Videla y Menéndez fueron inmediatas. La Asociación Madres de Plaza de Mayo emitió un comunicado en el que pidió que se muestre lo que Videla hizo "para que los jóvenes sepan qué fue lo que pasó en la dictadura". "Videla reivindica atar a hombres y mujeres en una cama, violarlos y picanearlos para divertirse; reivindica el asesinato a mansalva por torturas, ahorcamientos, fusilamientos, tirar a las personas vivas al mar", agrega el comunicado de la asociación que preside Hebe de Bonafini.
Por otra parte, luego de que uno de los acusados lo calificara de "terrorista", el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, emitió un comunicado en el que expresa que no polemizará "con asesinos sádicos y seriales".
Este miércoles, durante la audiencia, Videla y Menéndez se quedaron dormidos frente al tribunal mientras otro de los acusados hacía su descargo. El juicio pasó a un cuarto intermedio hasta el martes próximo, cuando tendrán la palabra los restantes imputados. Después, comenzarán las declaraciones de los testigos de estas causas, que integran el programa para protección de testigos de la Policía de la provincia de Córdoba.





























polemizará "con asesinos sádicos y seriales"?¨...no me digan que no es todo un estilo de las Indias Orientales Neerlandesas
Como argentino me duelen este tipo de declaraciones a 30 años del fin del terrorismo que enlutó a mi país. Es una constante en nuestro país el no tener autocrítica y no asumir culpas.
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