Esta historia comenzó en el año 2000, cuando los argentinos Alejandro Grinblat y Carlos Dermgerd se enamoraron y decidieron formar una familia. Desde un primer momento, Alejandro quiso que él y su pareja se convirtieran en padres, pero Carlos no estaba tan convencido de que ese sueño fuera posible. “La sociedad no está preparada para eso”, decía por entonces.
Sin embargo, en esta última década, la sociedad y sus leyes cambiaron: en 2011, Alejandro y Carlos pudieron casarse legalmente en Argentina gracias a la ley de matrimonio igualitario, con los mismos derechos y las mismas obligaciones que cualquier otra pareja heterosexual. Y este martes, en un registro civil de la ciudad de Buenos Aires, obtuvieron la partida de nacimiento de su hijo, Tobías Grinblat Dermgerd, en donde se reconoce la copaternidad, un caso inédito en el mundo.
“Tobías es hijo de dos argentinos y tiene sus derechos, y ésa era la gran lucha”, explicó este martes Carlos Dermgerd, luego de haber formalizado la inscripción. “Lo que nos movilizaba a llevar adelante toda esta lucha era que Tobías es hijo de dos argentinos y no tenía por qué tener un documento distinto, una partida de nacimiento distinta, con una marquita que dijera ‘parece que…’. No se trataba de tener la potestad y querer que sea mi hijo por una cuestión de posesión. Es un tema lógico y natural, que el hijo de cualquier matrimonio o cualquier pareja es hijo de los dos”, agregó.
Un amor, un hijo
El largo camino hacia este avance en el reconocimiento de derechos comenzó hace un año, cuando Alejandro y Carlos decidieron tener un hijo. Para lograrlo, luego de haber analizado distintas opciones, se decidieron por la maternidad subrogada en la India, en donde la legislación lo permite. Así fue como se inició el proceso: una mujer canadiense donó su óvulo, Alejandro y Carlos entregaron muestras de material genético –sin saber cuál iba a ser utilizada- y otra mujer de la India cedió su útero para que implantaran el óvulo fecundado, todo avalado por un contrato legal.
Carlos explicó por qué decidieron optar por el alquiler de vientre en la India: “Hay dos alternativas conocidas: una es Estados Unidos, otra es India. A nosotros, nos cerraba India desde muchos lugares, no sólo desde la parte espiritual, sino desde la parte legal. India tiene muy garantizados todos los derechos y hay un contrato. Es muy claro el proceso, mucho más claro que en Estados Unidos”.
El camino hacia el reconocimiento
A partir de la confirmación del embarazo, comenzaron a peregrinar por varios fueros judiciales de Argentina con un mismo reclamo: que su futuro hijo o hija - ya que en ese momento no conocían el sexo del bebé- tuviera una partida de nacimiento en donde constara que era hijo de los dos. En el camino, muchos jueces se declararon incompetentes ya que, en Argentina, la legislación no permite ni prohíbe la maternidad subrogada, por lo que el vacío legal es inmenso. Mientras tanto, en Nueva Delhi, el embarazo avanzaba.
El viernes 29 de julio, en una clínica de esa ciudad, nació Tobías y, segundos después, recibió el primer abrazo de sus dos padres. Instalados en un hotel de la ciudad, compartieron sus primeras horas de vida. Pero la obtención del pasaporte para volver a la Argentina demoró más de lo pensado, aunque tenían una sentencia judicial que ordenaba la inscripción bajo la figura de copaternidad.
Finalmente, luego de superar algunas trabas burocráticas, regresaron a Buenos Aires, en donde este martes se formalizó la inscripción de Tobías como hijo de Carlos y Alejandro, sin observaciones, con igualdad plena de derechos ante la ley. Esto fue posible a partir de la actuación de dos juezas de la ciudad de Buenos Aires y la Cancillería argentina, además de la subsecretaría de Justicia y la Dirección de Registro Civil del gobierno porteño.
Leyes igualitarias
La inscripción de Tobías se corresponde con el artículo 42 de la Ley de Matrimonio Igualitario sancionada en 2010, que garantiza que “los integrantes de las familias cuyo origen sea un matrimonio constituido por dos personas del mismo sexo, así como un matrimonio constituido por personas de distinto sexo, tendrán los mismos derechos y obligaciones”. El abogado de la pareja, Andrés Gil Domínguez, destacó que “la inscripción de copaternidad igualitaria, basada en la voluntad procreacional y el amor filial, implica aplicar directamente la Constitución Nacional y los tratados de derechos humanos para recrear la fuente de filiación del derecho argentino, en pos de garantizar la no discriminación, la protección integral de todas las familias y el interés superior de niñas y niños”.
“Hemos sido un caso pionero, que creo que marca un antes y un después. Lo único que esperamos es que, de ahora en adelante, sea bastante más sencillo. Que el resto de las parejas, de los papás y las mamás, no tenga que atravesar todo este proceso, porque hubo una parte que fue tediosa, que es estar viviendo afuera, con la incertidumbre de no saber lo que iba a suceder. La verdad es que creo que se allanó el camino, y eso es lo que nos parece más importante”, dijo este martes Carlos, con la partida de nacimiento de su hijo Tobías en la mano, abrazando a su esposo Alejandro y compartiendo con el mundo su inmensa felicidad.























Los reaccionarios fundamentalistas religiosos toman a la extensión de derechos como una supresión de derechos. Conozco un caso de un homosexual que adoptó un niño ya crecido, de 6 años, y el niño está feliz con su nueva famailia, tiene tíos, primos, abuelos, cariño, todo lo que un niño necesita para vivir feliz, todo lo que sus padres "naturales" no le supieron dar. Dejensé de joder con molestar a los demás y vayan a resarle a Magoya.
Quién será la madre del niño?Algo funciona mal en la rep. ARGENTINA.
Comentario grotesco.
Un niño básicamente necesita cariño.
¿Prefieres que ese niño viva en la calle?
¿Has observado a tu alrededor cómo funcionan las familias formadas "como Dios manda"?
No es el hombr eel que cambia las disposiciones divinas son los politicos que ceden ante todos estos grupos que ahorita les han dado tantos derechos que estan sembrando un estigma bien feo, ya dentro de unos anos no habran uniones civiles por que estos personajes se apoderaran de cuanta ley exista para cambiarla a su gusto,hoy en dia es lo que predomina ,ya se han perdido no solo las dispoxisones divinas tambien las tradicionales de como debe ser el matrimonio y como dios nos concibio ,vaya ejmplo que la daran a tobias dos personas del mismo sexo ,les aseguro que el nino vivra en un limbo de dudas y confundido durante toda su adolecencia ,cuando adquira la mayoria de edad lo mas problable sera que siga el mismo de camino de llos papas y asi sucesivasmente ,
Dos papa .que dira ese nino cuando este en ela escuela y le pregunten por mama,dira no yo tengo dos papa y los dos son mamas ? increible hasta donde llega la degradacion del ser humano que contraria a toda ley natural . esos son los ejem que les daran a las futuras generaciones .
La intención de tener un hijo es comprensible en todo matrimonio,pero este es
un caso especial,se ve bonito lo que ha ocurrido,pero no sabemos que ocurrira
en el tiempo,en muchos de los casos los hijos llegan al hogar por amor de sus
padres,se puede decir que en este caso también es por amor,pero de una forma
diferente,nuevamente el hombre cambiando las disposiciones Divinas.
Enhorabuena a la familia. No se accede a un derecho que no tengan ya los matrimonios de distinto sexo.
Hay muchos niños de calle que pueden adoptar y que estarían felices de ser rescatados de la miseria,pero creo ese hijo buscado se sentira discriminado
por ser hijo de padres del mismo sexo.
"comprar un hijo" la mejor opción para "formar una familia". papi papi, y quién es mi mamá? no mijito ¿pero qué pregunta?, te compramos en India... baratico, baratico...
preciosa historia, con un final feliz (L)
un ejemplo a seguir en otros países
! Buena esa ¡
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