El presidente de Israel y premio Nobel de la Paz, Shimon Peres, arribó el domingo a Buenos Aires en una visita oficial de tres días. Es la primera vez en los últimos 20 años que un jefe de Estado israelí visita la Argentina. Y también es la primera vez que un mandatario israelí pisa suelo argentino luego de los atentados contra la Embajada de Israel, en 1992, y contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), en 1994, en los que murieron 114 personas.
Peres llegó desde Brasil, en donde también realizó una visita oficial, acompañado por una comitiva de 40 empresarios. Fue recibido por el canciller argentino, Jorge Taiana, quien aseguró que su presencia “va a consolidar los tradicionales lazos de amistad” entre los dos países. Además, al arribar al sector militar del aeroparque de Buenos Aires, el mandatario israelí fue recibido por el presidente de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), Aldo Donzis; el titular de la AMIA, Guillermo Borger, y el embajador de Israel en Argentina, Daniel Gazit.
El actual presidente israelí estuvo en Buenos Aires hace 15 años, poco después de haber recibido el Premio Nobel de la Paz, cuando era ministro de Relaciones Exteriores del gobierno de Yitzhak Rabin. El último presidente israelí que visitó Argentina fue Jaim Herzog en 1989, durante el primer gobierno de Carlos Menem.
Oportunidades de intercambio
Este lunes, Shimon Peres inaugurará, junto con el canciller argentino, el seminario económico “Oportunidad de negocios, comercio e inversiones entre Argentina e Israel”. El objetivo del encuentro, organizado por el Ministerio de Relaciones Exteriores argentino, es “ampliar, potenciar y diversificar el intercambio comercial entre ambos países”. Según los estudios comerciales y de mercado elaborados por la Cancillería argentina, los países tienen grandes posibilidades de ampliar su intercambio económico en sectores como biotecnología, farmacia y alimentos, entre otros.
Durante el seminario, los empresarios israelíes que integran la comitiva recibirán información acerca de las oportunidades de negocios que presenta la Argentina, a través de las ponencias de representantes de los ámbitos público y privado locales. En sintonía con uno de los objetivos del viaje, Peres asistirá el martes a un desayuno de trabajo con integrantes de la Cámara de Comercio Argentino-Israelí y otras instituciones.
En los últimos años, la relación comercial entre ambos países ha ido creciendo: durante el 2008, el intercambio comercial alcanzó los máximos valores históricos. Las exportaciones argentinas a Israel crecieron en un 3% con respecto al año anterior, mientras que las importaciones dejaron un saldo comercial favorable en 68 millones de dólares. Este año, la Cancillería argentina organizó una misión comercial a Israel para empresarios, durante la cual se desarrolló la “Semana Argentina en Israel”, que incluyó actividades de difusión comercial, artísticas y culturales.
Reunion de mandatarios
Shimon Peres y la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, mantendrán una audiencia oficial en la Casa de Gobierno. El canciller argentino destacó la importancia del diálogo entre los presidentes en la búsqueda de la paz en Medio Oriente y dijo que “debe estar basada en el derecho de los palestinos a crear su propio Estado y en el derecho de Israel de vivir entre fronteras internacionalmente reconocidas y seguras”. En declaraciones a la Agencia Judía de Noticias, el funcionario de la División para América Latina de la Cancillería israelí, Leo Vinovezky, dijo que, “más que una visita protocolar, es una visita sustancial de contenido”.
En paralelo al encuentro de los presidentes, funcionarios de ambos países mantendrán una reunión de trabajo, y luego los mandatarios suscribirán una serie de acuerdos. Además, el mandatario israelí tiene previsto reunirse con el jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri.
Homenaje y recuerdo
Durante su estadía, el presidente israelí visitará la plaza que hoy ocupa el predio en donde funcionaba la sede de la Embajada de Israel antes del atentado de 1992. Allí, dejará una ofrenda en memoria de las víctimas. También visitará la reconstruida sede de la AMIA, en donde se reunirá con autoridades de la comunidad judía local. Y, tal como hicieron los anteriores presidentes israelíes que visitaron Argentina, Peres irá a una tradicional escuela judía del barrio porteño de Villa Crespo, en donde mantendrá un encuentro con los alumnos. El lunes por la noche, se realizará un gran acto de bienvenida en el estadio Luna Park, en pleno centro porteño, en donde Peres tiene previsto pronunciar un discurso.
Mayor seguridad
Según la Agencia Judía de Noticias, la visita del mandatario israelí obligó a las autoridades locales a incrementar la seguridad en los edificios de la comunidad judía. Habrá intensos controles de ingreso y cortes de calles en los edificios que visite Peres y en el acto que se realizará en el estadio porteño, al que sólo se podrá ingresar con documento e invitación emitida por las instituciones que lo organizan. Tanto las fuerzas de seguridad argentinas como las israelíes quieren evitar posibles incidentes como el ocurrido hace un año en la Universidad de Oxford, en Inglaterra, cuando manifestantes pro-palestinos interrumpieron un discurso de Peres.
El viernes pasado, integrantes de distintas organizaciones locales se concentraron frente a la Embajada de Israel para protestar en contra de la visita de Peres y repudiar la política del gobierno israelí hacia el pueblo palestino. El embajador de Israel en Argentina, Daniel Gazit, le quitó relevancia a esa protesta. Sin embargo, la Confederación de Entidades Argentino Árabes y el Comité de Solidaridad con el Pueblo Palestino anunciaron que realizarán una marcha de repudio a la presencia del líder israelí desde el Congreso nacional hacia la Embajada de Israel.
Una semana después de la llegada del mandatario israelí, arribará a Buenos Aires el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmoud Abbas, también en visita oficial. Con estos encuentros protocolares, el gobierno argentino busca instalarse, ante los ojos del mundo, como un país que promueve el proceso de paz en Oriente Medio.





























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