Este domingo, los argentinos acuden a las urnas para decidir quién gobernará el país durante los próximos cuatro años.
Las proyecciones realizadas a partir de los resultados de las elecciones primarias y los sondeos indican que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner obtendría una cómoda victoria en primera vuelta y sería reelecta, con una ventaja abrumadora con respecto a sus competidores.
Como resultado de las primarias, que se realizaron por primera vez a nivel nacional, siete fórmulas competirán por los cargos de presidente y vicepresidente. A diferencia de lo que sucedió en años anteriores, la nueva ley electoral —aprobada por el Congreso en 2009— prohíbe difundir encuestas durante la semana previa a la votación, por lo que los últimos días de campaña se desarrollaron sin porcentajes a la vista.
Por la reelección
El miércoles, la presidenta Cristina Fernández cerró su campaña con un acto en el Teatro Coliseo de la ciudad de Buenos Aires, en el mismo escenario que había elegido para las primarias, junto con su compañero de fórmula, el actual ministro de Economía, Amado Boudou. La mandataria pronunció un discurso con referencias a la gestión de su esposo Néstor Kirchner y convocó a “redoblar el esfuerzo” durante un eventual nuevo mandato. Además, remarcó su decisión de contribuir a la integración regional para que América del Sur “sea protagonista del siglo XXI” y destacó el lugar que ocupan las instituciones como el Mercosur y la Unasur como ámbitos para la resolución de conflictos.
Luego de enumerar los asuntos pendientes de su gestión y declarar que gobernará “para que haya más trabajo argentino”, llamó a la unidad y convocó a “superar diferencias sin perder la identidad”.
“Comprendan que esta argentina es presidenta de los 40 millones de argentinos y tiene que articular los intereses para los 40 millones de argentinos. Eso sí: que también tengan claro que siempre va a ser con políticas de inclusión social y de defensa de los sectores más vulnerables, porque ésta no es una lucha de imparciales. Yo no soy neutral. Yo voy a estar siempre del lado del combate contra la desigualdad, por más libertad, por más derechos humanos, por más pluralidad”, agregó.
La pelea por el segundo lugar
Según la Constitución argentina, una fórmula presidencial es proclamada ganadora si obtiene más del 45% de los votos o más del 40% con una diferencia mayor al 10% respecto de la fórmula que la sigue. En caso contrario, las dos fórmulas más votadas deben competir en una segunda vuelta electoral.
Luego de haberse conocido el resultado de las elecciones primarias, en las que la actual presidenta ganó por una diferencia de casi 40 puntos con respecto al segundo, los candidatos de la oposición centraron su campaña hacia un objetivo claro: pelear por el segundo puesto y, eventualmente, disputar la segunda vuelta.
Durante el último acto que realizó en la capital argentina, el candidato a presidente y actual gobernador de la provincia de Santa Fe, Hermes Binner —a quien las encuestas ubican en segundo lugar, a pesar de haber salido cuarto en las primarias—, dijo que Argentina “merece una realidad mejor, donde no se separe lo económico de lo social”. Antes de cerrar la campaña en su provincia, el candidato del Frente Amplio Progresista les pidió a sus votantes que “lleven el voto en el bolsillo porque hay muchos tramposos dando vueltas”.
Además, Binner hizo referencia a la experiencia de su gestión: “Tenemos hoy un programa absolutamente creíble y realizable porque hay experiencias en programas que se han llevado adelante y se pudieron concretar. Por eso, tenemos los equipos técnicos para gobernar este país, que no son precisamente tecnócratas sino técnicos comprometidos con lo social, espiritualmente integrados a lo que necesita nuestra sociedad”.
Los candidatos que también pelean por el segundo lugar son el diputado radical Ricardo Alfonsín, quien reconoció que es “muy difícil” llegar al ballotage; el ex mandatario Eduardo Duhalde y el actual gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, que criticó a los demás candidatos opositores por haber “abandonado” —según sus palabras— la campaña.
Este domingo, en simultáneo con las elecciones presidenciales, nueve provincias elegirán a sus gobernadores. Además, quedará configurado el nuevo Congreso que acompañará al presidente electo durante el próximo mandato, ya que se renovarán la mitad de la Cámara de Diputados (130 bancas) y un tercio del Senado (24 bancas). Con el antecedente de las primarias y la contundencia de las últimas encuestas, es allí donde los partidos opositores pretenden dar pelea para poder disputarle poder al oficialismo.





























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