Víctor Brusa es el primer ex juez que ha sido condenado en el marco de la persecución judicial de responsables de crímenes lesa humanidad durante la dictadura militar argentina.
El ex magistrado fue sentenciado a 21 años de prisión tras haber sido hallado culpable de crímenes contra la humanidad entre los años 1979 y 1983, bajo la dictadura militar argentina. Según el profesor de Estudios Latinoamericanos, Michiel Baud, el fallo refleja el creciente equilibrio de la noción que los argentinos tienen de la guerra sucia. “Ahora el tema de la culpabilidad concierne a toda la sociedad, y no sólo a los militares,” opina el experto.
Plan sistemático
El Tribunal Federal de Santa Fe consideró que Brusa era penalmente responsable de ocho crímenes cometidos durante el desempeño de su magistratura. La totalidad de los crímenes se cometió siguiendo un plan sistemático elaborado por mandos militares con el objetivo de derrotar a la oposición izquierdista y, por tanto, considerados como crímenes de lesa humanidad.
La sentencia del ex funcionario judicial se produce once años después de que el juez español Baltasar Garzón lanzara una orden internacional de detención en su contra. Según el diario argentino ‘Página 12’, se trata de un importante paso desde la perspectiva de la separación de los poderes, hecho que contribuye significativamente al debate sobre la guerra sucia.
Visión unilateral
Por su parte, el profesor holandés Michiel Baud opinó ante los micrófonos de Radio Nederland Wereldomroep que la condena refleja una evolución de índole más general en Latinoamérica. “En los pasados veinte años,” señala, “en vez de limitarse a designar a los militares como los culpables y al resto de la sociedad como inocente, actualmente la gente se orienta hacia el sistema social en su totalidad, con inclusión del Poder judicial e incluso la Iglesia Católica.”
Los argentinos están abandonando su visión unilateral sobre la guerra sucia, y sustituyéndola por un análisis social más equilibrado. “Ahora, los argentinos desean saber cuáles fueron los factores que contribuyeron a hacer posible la guerra sucia,” agrega, “y el tema de la responsabilidad atañe a toda la sociedad.”
Al mismo tiempo, Baud considera que los fallos emitidos por el ex magistrado después de la guerra sucia también serán tema de discusión. A su juicio, cabe preguntarse si existe un patrón en los veredictos que pronunció hasta el 2005. “No olvidemos que se produjo una ‘guerra sucia’ después de la ‘guerra sucia’, y es posible que este juez haya formado parte de ello,” precisa el profesor holandés.
Restitución
Brusa fue restituido como juez en Santa Fe tras la caída de la junta militar. Pese a informes de testimonios sobre las actividades de Brusa en centros clandestinos de detención durante el régimen dictatorial, su destitución tuvo lugar solo en el año 2000, tras haber sido declarado culpable de obstaculizar una investigación sobre un accidente ocurrido en 1977. En aquella ocasión, Brusa huyó tras haber chocado con su bote contra un nadador.
En el 2005, Brusa fue detenido tras que el Gobierno revocara una ley de amnistía, en relación con treinta crímenes de lesa humanidad cometidos en el marco de la guerra sucia. Durante la dictadura argentina del presidente Jorge Videla, entre 9 mil y 30 mil personas fueron ejecutadas o desaparecieron.





























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