El 50 aniversario de la Casa de Ana Frank ha pasado prácticamente desapercibido en Oriente Medio. El diario personal de la joven judía, que vivió en la clandestinidad en una casa en Ámsterdam durante la Segunda Guerra Mundial, ha sido traducido al árabe y al farsi (la lengua de Irán), aunque no se lo vende en todas partes.
En el mundo árabe, Ana Frank está lejos de ser conocida. Si se le pregunta a un sirio, un egipcio o un iraquí si el nombre “Ana Frank” les resulta familiar, muchos mirarán confundidos. “Su historia me parece interesante, pero en este momento tengo otras prioridades. En cuanto tengamos tranquilidad y paz en Líbano, podré quizás leer sobre ello,” dice Kamal Mouwazi, un distribuidor de automóviles en el sur de Líbano.
El Diario de Ana Frank no forma parte del material oficial de enseñanza. Los directores de los colegios privados aconsejan que no se trate el libro durante las lecciones porque “el tema carece de relevancia”. El año pasado, en un selecto colegio privado de Beirut, la dirección se vio obligada a eliminar pasajes del Diario de Ana Frank de un libro de enseñanza, debido a la presión de Hezbolá. La agrupación armada, que estuvo en guerra con Israel en el 2006, considera el libro como “promoción sionista”.
Conmoción
”Lo peligroso es la manera teatral y dramática con la que se intenta cargar de emociones a esta historia personal”, declaró un político de Hezbolá durante una entrevista en la emisora televisiva Al Manar, perteneciente a la misma agrupación. Debido a la conmoción en torno a los pasajes eliminados del libro, el político se preguntó “hasta cuándo Líbano se seguirá exponiendo a esta invasión sionista de la enseñanza.”
“El tema de Ana Frank no se trata en la enseñanza del mundo árabe. Algunos institutos privados incluyen el libro en el paquete opcional, pero nunca forma parte del programa formal de enseñanza”, comenta Abe Radkin, director del Aladdin Project, organización francesa que combate la negación del Holocausto. “Intentamos introducir cambios. En países como Marruecos y Túnez hay buena disposición para tratar el tema. En otros países de la región la situación es más complicada debido al conflicto israelo-palestino.”
Libro árabe de bolsillo
Parte del trabajo del Aladdin Project fueron las primeras traducciones del Diario de Ana Frank al árabe y al farsi. El sitio web de la organización ha publicado la versión árabe del libro, que puede bajarse gratuitamente. “Son miles las personas, de todos los países árabes, que han bajado esta versión”, afirma Radkin.
También comenta que la versión árabe del diario se ha publicado como libro de bolsillo, pero hasta el momento sólo se lo encuentra en las librerías europeas. “Debido a que el costo de la versión de bolsillo asciende a 18 euros, es difícil promocionarlo en el mundo árabe. Esa suma es demasiado alta para la mayoría de la gente. Estamos buscando socios en Oriente Medio con el fin de abaratar la publicación del libro.” Radkin espera que estudiantes, historiadores, blogueros y otros muestren interés por la versión en árabe.
Librería Antoine
”¿El Diario de Ana Frank? Déjeme buscar un momento”, dice la vendedora de la Librería Antoine, una de las más renombradas de Beirut. “No, no lo tenemos”, responde amablemente luego de consultar el ordenador. “Puedo encargarle la versión inglesa. Llevará un mes, o quizás más”.
Librerías especializadas en algunos Estados del Golfo y Jordania tienen unos pocos ejemplares de la versión inglesa en stock, pero se venden poco. La librería Jarir Bookstores, con la tienda principal en la capital saudita de Riad y más de veinte sucursales en la región, no vende el libro porque éste está prohibido.
“Creo que a muchos libaneses les interesaría visitar el Museo de Ana Frank si viajan a Ámsterdam”, dice la estudiante libanesa Karine Haddad. Señala que hasta hace poco, en muchos países árabes existían comunidades judías. “Jamás he estado en Holanda, pero si alguna vez voy, seguro que visito la Casa de Ana Frank. Y por supuesto que también leeré su libro.”





























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