Normalmente, un coche flotando en los canales de Ámsterdam es producto de una demasiado arriesgada maniobra del conductor. Sin embargo, el vehículo de un verde estridente que hoy flotaba en Ámsterdam era uno de los participantes en el desfile de barcos de fabricación casera.
Junto al coche flotante, entre los otros 45 participantes del evento se encuentra uno de los Pica Piedras, un jardín flotante y un gigantesco zueco amarillo. Este estrafalario desfile es una interesante oportunidad para ver por ejemplo la inventiva de cierta gente que, con 400 envases vacíos de plástico y un poco de cuerda, intentan armar una estructura que se mantenga a flote.
No se sabe con certeza si todas las embarcaciones sobrevivieron la travesía. Sí se podía ver algunas que peligrosamente amenazaban con zozobrar.
Sail ha logrado exitosamente crear posibilidades para que el público participe, por ejemplo en actividades relacionadas a la vida en el mar. Hay mucho para hacer, y aún más para ver, en Ámsterdam Sail 2010.

































Enviar nuevo comentario