Aunque la homosexualidad aún sea tabú para muchas religiones, en el desfile del Orgullo Gay de este sábado 8 de agosto en Ámsterdam habrá representantes diferentes corrientes religiosas.
Alrededor de 80 barcos surcarán este sábado por los canales de Ámsterdam para celebrar la libertad de expresión homosexual que disfruta el país. Uno de ellos pertenece a la comunidad judía Beit Ha' Chidush. Tanto la decoración del barco como las vestimentas de los invitados ya están definidos:
“En la popa del barco habrá una estrella de David de tres metros de altura, hecha con globos rosados. A los costados, colocaremos cintas con la palabra “shalom”, que significa “hola” en hebreo, pero también “paz” y “unidad”. Los tripulantes portarán un quipá de color rosa”, comenta Jelle Zijlstra. La comunidad, a la que ella también pertenece, celebrará un shabat en homenaje al desfile gay.
Shabat dirigido por rabina lesbiana
“Ya hace unos años que celebramos un shabat el viernes previo al desfile de barcos”, explica Zijlstra. “Queremos dar visibilidad a la participación judía en la parada gay, mostrar que también formamos parte de la fiesta. Creemos que no hay razón alguna por la que homosexuales y la comunidad religiosa tengan que ir por caminos separados.”
Esta comunidad judía en Ámsterdam es la única en Holanda en la que los homosexuales pueden participar activamente en la vida comunitaria. Para tener una idea, el shabat rosado será dirigido por una rabina lesbiana.
Aún cuando Beit Ha'Chidush sea la comunidad judía más progresiva de Holanda, también hay otras liberales que debaten sobre el matrimonio homosexual, y algunas más ortodoxas que igual aceptan la presencia de homosexuales en su congregación.
Fiesta y reflexión
Además de estar a la vanguardia de las comunidades judías, Beit Ha'Chidush es una novedad en la programación de desfile gay de barcos 2010. La otra novedad es un centro de meditación. En la casa Mozeshuis, en el centro de Ámsterdam, se prepararon dos espacios para homosexuales en busca de silencio, de meditación o de sí mismos, sin importar su credo.
Una de las salas se acondicionó para dar espacio a la reflexión. En la otra, especialistas estarán disponibles para charlas individuales sobre religión y homosexualidad. Según Gea Zijlstra, una de las asesoras que estará en este local, muchos de los participantes en la fiesta gay educados en la fe cristiana, habrán oído alguna vez de la boca de un alto jerarca de la Iglesia que no es posible combinar la fe con la homosexualidad. Uno de los objetivos de este centro es acabar con las dudas que atormentan a algunos homosexuales.
La iglesia y su historia homófoba
La religión y el homosexualismo continúa siendo un tema delicado, incluso dentro del movimiento gay, como explica Ruard Ganzenvoort: “Históricamente, la iglesia ha tenido una actitud negativa respecto a los homosexuales. Aún existen aquellos que los excluyen de la iglesia. Por otra parte, algunas personas activistas por los derechos de los gays actúan despectivamente frente a la iglesia, justamente por razones históricas. No obstante, también hay personas que profesan su fe y que forman parte del movimiento homosexual, y que son esenciales para tender un puente entre los dos grupos y así disminuir la controversia.”
Ganzenvoort es una de esas personas. Es catedrático en la Universidad de Teología de Ámsterdam, y pronunciará el domigo 9 un discurso durante la misa a celebrarse en la iglesia Keizersgrachtkerk, una de las pocas iglesias protestantes en Holanda que da su bendición a la unión religiosa entre homosexuales.
Queda por ver si un público que viene a una fiesta tan exuberante, como es el desfile de barcos por los canales de Ámsterdam, también se interesará por participar de una celebración religiosa.
“No todos los que vayan al desfile del sábado irán a la iglesia el domingo”, comenta Ganzenvoort. “Sin embargo, habrá quien diga que el desfile es demasiado exuberante, y que preferirá celebrar con otras personas en un ambiente más tranquilo, por ejemplo en la iglesia. Lo importante es que durante el Orgullo Gay, uno pueda manifestarse de diferentes formas.”
Las comunidades que organizan estas actividades forman parte de una vanguardia en Holanda. Se necesitarán aún muchos más desfiles gays para que la libertad de expresión religiosa se garantice para todos los creyentes, sin importar su orientación sexual.





























No hay peor ciego que el que no quiere ver. La Biblia está sumamente claro en el tema. Qué lástima que no se dan cuenta que ese paseo en barco termina en el infierno.
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