Mariposas, cocodrilos, nombres de seres queridos. Durante la Séptima Convención Internacional del Tatuaje, realizada en Ámsterdam, muchos participantes dejaron cubrir los últimos espacios del cuerpo que quedaban en blanco.
Más de 170 artistas de todo el mundo se reunieron en el evento de tatuajes más importante del Benelux. A continuación, los retratos de cinco amantes de los tatuajes:
| Renacer El Ave Fénix, el animal de la mitología griega y china, era capaz de renacer de sus propias cenizas. Alex, de la ciudad española de Cádiz, dejó tatuarse una imagen de este animal en la espalda. “He tenido una infancia difícil, y este tatuaje me da la idea de que he renacido”. Para Alex, todos sus tatuajes representan algún recuerdo especial, pero el Ave Fénix es su favorito. “Ese triunfo simbólico significa mucho para mí”, afirma el español. |
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| Nostalgia Un cocodrilo, lirios, una mariposa, tambores, un machete y plantas de la selva. Todos elementos que se encuentran en la isla maluca de Buru. Las letras en el antebrazo representan el antiguo nombre de la isla. “Es un homenaje a la isla de donde proviene mi abuelo.” Para Pierre, de Ámsterdam, las raíces malucas son el tema central de sus tatuajes. De momento, el que aquí muestra es el más importante, pero todo puede cambiar este fin de semana. “Tengo un retrato de mi abuelo, para ver qué artista puede reproducirlo sobre mi cuerpo.” |
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| Discreción Kim tiene el nombre de su hijo holando-surinamés tatuado en la parte interior de su muñeca izquierda. Es un lugar que no se ve tan fácilmente, y a Kim le gusta así: “Quiero que mis tatuajes sean primero que nada para mí misma.” Kim viene de una familia que consideraba los tatuajes como algo “asocial”, por ello quería poder ocultarlos. También en caso que vaya a trabajar a un lugar donde los tatuajes no son bien vistos. “Pero en realidad me encantan; luego de comenzar con uno, ya no pude parar”, dice Kim, que vino a la convención acompañada de su sobrino. |
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| Completo Al mirarse en el espejo, Cor se ve dos veces: en su flanco izquierdo se ha tatuado su rostro, como un póster de “se busca”. ¿Qué es lo que le parece tan especial de este tatuaje? “Me lo obsequió un tatuista cuando cumplí los 50.” Este amsterdamés comenzó a hacerse tatuajes a los 25 años, siguiendo el ejemplo de su abuelo, que era marinero. Luego fueron las motocicletas una nueva razón. “Si después de hacerte un tatuaje, decides hacerte otro, ahí te vuelves adicto y no paras hasta que no quede ya más lugar.” Éste es literalmente el caso de Cor: “Soy un solo tatuaje”, dice riendo. |
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| Símbolo de fuerza y orgullo Lou, también de Ámsterdam, va a debutar. Su primer tatuaje es un león en el lado derecho del torso. Un símbolo de “fuerza y orgullo”, como él mismo dice, y “un sello para que me acompañe de ahora en más en mi vida”. No desea explayarse sobre lo que le ha ocurrido (“eso solo lo sé yo”). Lo que sí dice es que siempre le gustaron los tatuajes. “Lo estuve considerando durante un año, pensando si realmente lo quería.” Finalmente, dio el paso. “De momento, no me arrepiento en absoluto”, dice Lou bromeando. |
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| Mariposas “Mariposas, el amor y la libertad, ésas son las cosas más importantes de mi vida”, afirma Anita. Se dejó tatuar estas imágenes en su brazo izquierdo. Es el comienzo de lo que se transformará en el relato de una vida. Su pareja, Ronald, va más lejos: “A la larga, me cubriré todo el cuerpo de tatuajes.” Comenzó a los 12 años (“en esos tiempos se podía”). Dentro de poco, se tatuará un símbolo del amor que se profesan entre ellos. |
































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