Más de dos millones de armas ligeras y de mano circulan en América Central, la región más violenta del mundo. Para 2012 habrá un tratado para disminuir el circuito ilegal de su comercio.
Por Mara Landa
El problema de América Central es mayúsculo. De acuerdo con Naciones Unidas, en una década se ha transformado en la región más violenta del planeta y plataforma apetecida por los cárteles de la droga, aprovechándose de las fronteras porosas de la región y su frágil institucionalidad democrática. A este panorama se suma un descontrol absoluto en el registro de armas de ligero y mediano calibre, factor determinante en las altas tasas de homicidios y violencia epidérmica que la afecta.
“Transparentar la compra de armas debería tener un efecto inmediato en la reducción de la violencia armada. El problema que tenemos es que el comercio de armas está fuera de control”, dice Luis Alberto Cordero, director ejecutivo de la Fundación Arias para la Paz, entidad que se encarga del análisis de la salud democrática en América Central.
Un producto de consumo más
Cordero explica que “comprar un arma de cualquier tipo en América Central es tan fácil como comprar un televisor de plasma. Se convirtió en un producto de consumo más, sin problemas para adquirirlo o limitarlo. Es muy fácil conseguir un arma. Si usted no quiere tomarse esa molestia de ir a la tienda a conseguirla, igual es muy sencillo conseguir un arma ingresada legalmente al país, y luego perdida o robada, circulando en el mercado ilícito de armas de fuego”.
La situación no es nueva, pero empeora. La firma de los tratados de paz en Centroamérica no condujo a la disminución de las armas de fuego que había en la región. Con los años, ese número de armas se ha triplicado, obedeciendo a la espiral de violencia criminal que afecta de forma directa a todos los países del istmo. Pero hay algo más.
Lucrativo negocio
“Estamos ante un negocio muy lucrativo, en donde se encuentran involucradas muchas personas, especialmente propietarios de agencias de seguridad privadas, que son a su vez operadores políticos y que hacen todos los esfuerzos necesarios por impedir y obstaculizar cualquier intento de regulación”, señala Cordero, quien acaba de participar en la Reunión Hemisférica sobre Control de Armas y Tráfico Ilícito, la cual ha puesto sobre la mesa el Tratado sobre el comercio de armas, primer instrumento a nivel centroamericano para regular esta situación.
“El principal reto, ahora, es la voluntad de ajustar las legislaciones nacionales para lograr un control más férreo del tráfico de armas”, dice Cordero. El momento decisivo será la conferencia mundial prevista para julio de 2012, que es cuando se intentará la aprobación internacional del tratado.
Registro de transferencia
“Para ello es esencial conseguir los apoyos individuales de cada país”, agrega Cordero. “Pero no es una tarea sencilla: la venta de armas se ha convertido en un negocio muy lucrativo que supone que sus participantes hagan todo lo posible por eliminar cualquier barrera”.
Dicho de otra forma: El negocio es tan lucrativo que nadie quiere regularlo. “Pero si tuviéramos el registro de transferencia de armas de fuego, deberíamos ser capaces de reducir su uso al limitar el circulante. Posiblemente también lograríamos reducir el número de muertes violentas en América Central”.

























Cuando se logre , se consolida el Bloque Comunista Latinoamericano y llegara la noche mas negra de la historia latinoamericana. Despues todos seran Dictaduras unas de derecha y otras de isquieras hasta que sea una alianza dictatorial continental.
De quien es la brillante idea?
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