Decenas de holandeses, residentes en Honduras, han expresado su indignación por la posición adoptada por el gobierno holandés y la Unión Europea respecto a la crisis política en el país centroamericano.
En una carta al ministro holandés de Relaciones Exteriores, Maxime Verhagen, califican el rumbo emprendido por La Haya como "escandalosamente ilegítimo". Así lo declaró uno de los firmantes en una entrevista con Radio Nederland Wereldomroep. Entre las personas que rubrican la misiva se encuentran familiares del cónsul holandés en Honduras. El pasado mes el presidente hondureño Manuel Zelaya fue derrocado por el Ejército, asumiendo en su lugar el presidente del parlamento, Roberto Micheletti. La Haya y la Unión Europea describieron la situación como un golpe de Estado. El conflicto ha generado división tanto dentro como fuera de Honduras. Con la carta al ministro Verhagen, esos holandeses toman partido por Micheletti. A su turno, el Ministerio de Relaciones Exteriores respondió en un comunicado que 'es inaceptable que un gobierno elegido democráticamente sea derrocado y expulsado del país por el Ejército'.
Los firmantes aseguran que Zelaya fue destituido de su función por razones constitucionales. Al respecto, denuncian que el mandatario ha violado varias veces la Carta Magna y ha llevado al país al borde de la bancarrota. Los denunciantes aseguran que el país se ha 'librado de un ladrón'. Erik Velzing, uno de los firmantes de la carta, dijo en la entrevista con Radio Nederland Wereldomroep que la posición adoptada por el gobierno holandés no beneficia a Honduras. Según los firmantes, sería de desear que el embajador interino de Holanda, con sede en Costa Rica, pudiera ver por sí mismo la situación en Honduras.



















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