Si bien se observan avances, en el mundo siguen existiendo diferencias judiciales importantes. En su informe anual sobre Derechos Humanos, Amnistía Internacional llama a todos los países a comprometerse con la Corte Penal Internacional, CPI.
En conversación con Radio Nederland, el portavoz de Amnistía, Tom Mackey, dijo que las diferencias judiciales son visibles en la manera en que algunos logran eludir la justicia, en la discriminación femenina y la pobreza.
“Nos preocupa que muchos sospechosos de crímenes contra la humanidad sigan eludiendo la justicia” dijo Mackey, “y que algunos gobiernos no sean capaces de implementar derechos como la salud, la educación y el acceso a la justicia”.
Un año auspicioso
A pesar de estas dificultades, según Amnistía Internacional, el 2009 fue un año histórico para la justicia internacional.
El informe presentado hoy jueves en Londres menciona los juicios contra el ex presidente peruano Alberto Fujimori y el ex general argentino Reynaldo Bignone. Amnistía destaca también la primera acusación emanada de la Corte Penal Internacional contra un presidente en funciones: Omar al Bashir, de Sudán.
Según Mackey, estamos ante señales de que nadie está por encima de la justicia. “Pero también hemos visto reacciones negativas: por ejemplo de la Unión Africana, que se ha negado a colaborar con la CPI, y de países como Sri Lanka, que no acepta que se investigue la fase final de la guerra contra los Tigres Tamiles, en la que ambas partes cometieron graves abusos humanitarios”.
Estatuto de Roma
En el informe se hace un llamado a todos los países a suscribir el Estatuto de Roma, lo que equivale a someterse a la jurisdicción de la Corte Penal Internacional. Siete países del G20, entre ellos China y Estados Unidos, no han aceptado hasta ahora firmar este acuerdo internacional.
“Estados Unidos se opone firmemente a entrar a la CPI, pero acepta que ésta cumpla un rol en Sudán. Por lo mismo no me parece descabellado pensar que Estados Unidos y otros países podrían integrarse a la Corte”, dice Tom Mackey.
Amnistía Internacional hace también un llamado a los líderes mundiales que se reunirán en septiembre próximo, para que revisen los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Lo que pide Amnistía es que “estos objetivos superen la fase de aspiraciones políticas y se conviertan en derechos con fuerza de ley”.
Señales esperanzadoras
En términos generales, Mackey cree que hay razones para mantener viva la esperanza: “hay ciento once países que reconocen a la Corte Penal Internacional, y tenemos tribunales especiales para la ex Yugoslavia, Camboya, Ruanda y Sierra Leona. Es decir, hay progreso, y queremos rendir tributo a los defensores de los Derechos Humanos en todo el mundo, que luchan por la justicia”.
Datos del informe
En el continente americano las fuerzas de seguridad cometieron centenares de crímenes, por ejemplo en Brasil, Jamaica, Colombia y México, y se mantiene la impunidad en casos de violaciones estadounidenses de los Derechos Humanos, en el marco de la lucha contra el terrorismo.
Amnistía Internacional denuncia también un aumento de la violencia de género, las que comprende, violaciones, abusos sexuales, asesinatos y mutilaciones sexuales, en países como México, Guatemala, El Salvador, Honduras y Jamaica.





























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