Según Greenpeace, el consorcio petrolero holandés Trafigura ha comprado testimonios y falsificado documentos. La empresa estuvo implicada en el vertido de desechos altamente tóxicos, en Costa de Marfil, en el 2006.
Como consecuencia de los vertidos ilegales, quince personas perdieron la vida y decenas de otras más se enfermaron. Los choferes que se encargaron de arrojar los desechos han manifestado ahora que se les ha pagado para que presenten falsas declaraciones. Por su parte, Trafigura rechaza las acusaciones presentadas por la organización medio ambientalista Greenpeace.
Probo Koala
El buque tanque Probo Koala, fletado por Trafigura había intentado anteriormente, en vano, arrojar los desechos en Ámsterdam y en el país báltico Estonia. Si bien Trafigura siempre negó que se tratara de desechos de altísima toxicidad, finalmente, en el 2009, decidió llegar a un acuerdo para recompensar a las víctimas.
Ahora, los conductores que se encargaron de arrojar los desechos tóxicos han manifestado haber sido contactados por los abogados de Trafigura, para que firmaran falsas declaraciones formuladas por escrito. Con tal fin, tuvieron que mentir sobre la naturaleza de los desechos y negar haber resultado enfermos luego de llevar a cabo su tarea. En palabras de uno de ellos, en el documento constan declaraciones totalmente falsas.
Según lo admiten ahora los choferes, cada uno de ellos recibió la suma de 650 euros tras firmar el documento con las falsas declaraciones. En aquella ocasión, se les informó que el documento sería utilizado en el proceso que Trafigura adelantaba en Londres contra las víctimas de Costa de Marfil.
Confesión
Posteriormente, los conductores tomaron contacto con Greenpeace en un lugar secreto en el África, y confesaron sus acciones. La organización defensora del medio ambiente ha presentado ahora una demanda ante las autoridades holandesas, acusando a Trafigura de influenciar testimonios y de falsificación de documentos. La empresa Trafigura está matriculada en Holanda.
Pese a que reconoce el hecho de que esos mismos choferes mintieron anteriormente en este caso, la organización medio ambientalista Greenpeace opina que las acusaciones son lo suficientemente graves como para pedir una investigación jurídica al respecto, señala Marietta Harjono, de la organización medio ambientalista.
"Existe todo un patrón de influencia a testigos," enfatiza la colaboradora de Greenpeace, "con el fin de obtener falsas declaraciones, que luego fueron utilizadas en una corte de justicia. Y eso lo castiga la Ley."
Según los choferes, Trafigura los contactó en una segunda ocasión para que firmaran un documento en el que afirmaban jamás haber recibido dinero de esa empresa petrolera. En esta segunda oportunidad, cada uno los conductores habría recibido 2300 euros por firmar dicha declaración.
Chantaje
La noticia fue hecha pública por Greenpeace, en colaboración con el diario holandés De Volkskrant y el programa informativo de televisión NOVA. En una declaración por escrito, la empresa niega categóricamente habar pagado jamás dinero para obtener falsas declaraciones.
Lo que Trafigura no niega es haber estado en contacto con los choferes en abril de este año, para pagarles la suma de 2300 euros. Según la empresa, se pagó ese dinero a los choferes a cambio de que salieran del anonimato. Trafigura dice que de esa manera desea protegerse de un eventual chantaje.





























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