Con la muerte a tiros el miércoles, en plena vía pública, del letrado José Ricardo Rosales se eleva a casi 70 el número de abogados asesinados en los últimos 3 años en Honduras.
Los integrantes del Colegio de Abogados del país centroamericano están conmocionados por el grado de violencia y exigen respuestas, además de la protección por parte del gobierno, de sus profesionales.
Los quieren quitar del medio
“Vemos que no sólo son los factores éticos. Está la crisis y la situación que vive el país en cuestión de seguridad y criminalidad” comenta la abogada Lisette Marin. La integrante del Tribunal de Honor del Colegio de Abogados de Honduras habla a modo personal, como profesional y testigo de amenazas que sufren algunos colegas.
Marín explica que, en muchos casos, los asesinatos tienen que ver con situaciones en las que “quizás la otra parte quiere quitar del medio al abogado e intimidar para que el caso no se siga”. Y esto tiene que ver con la presencia de mafias y el crimen organizado infiltrado en varias instituciones.
Presencia de Mafias
A nombre del Tribunal de Honor, Marín no puede referirse a otros temas que no sean relacionados a la conducta y ética de los letrados. Pero a criterio personal sí percibe que la violencia está calando en muchas instituciones. “Nos abarca a todos, es generalizada la problemática que está viviendo el país”.
Como abogada y representante de una de las profesiones pilares de la justicia y de la defensa de los derechos humanos, a Marín le preocupa el hecho de que ya no se respete a los hombres y mujeres de ley en su país. “Tenemos esto como tapete de la problemática. Si los pilares de la justicia están siendo lacerados, en ese sentido estamos hablamos de un país que anda lastimado, lesionado”.
Mayor acción del Estado
Marín se une a la voz de otros colegas que piden más acciones a favor del respeto de la profesión y de la solución del problema generalizado en Honduras. “Nosotros acá hemos visto lo que se tiene que hacer. Los abogados se han reunido, han establecido diálogos sobre esto y el Colegio sí se ha pronunciado positivamente. Si el trabajo no ha sido efectivo, hay que luchar más para que lo sea y clamar a nivel de estado para que haya seguridad”.
La letrada tiene conocimiento de denuncias de amenazas presentadas por colegas ante el Colegio de Abogados, pero ella no ha sido afectada directamente. “Yo me imagino que debe ser muy terrible porque he visto la desesperación de muchos que acuden aquí a pedir auxilio”. La presidencia del Tribunal de Honor, confirma Marín, está tomando ya medidas necesarias para la protección de los abogados hondureños.

























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