Se cumplen 70 años del levantamiento militar del general Francisco Franco que dio lugar a casi tres años de guerra civil en España y a 40 años de dictadura franquista. El Parlamento español designó este año 2006 como el "Año de la Memoria Histórica", y el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero ultima los detalles de la ley de la Memoria Histórica, que pretende resarcir a las víctimas que aún no se hayan visto compensadas.
La fecha del 18 de julio de 1936 supone para algunos motivo de conmemoración y recuerdo y, para otros, deseo de olvido. Hay quienes consideran que es necesario recuperar la memoria histórica para poder cerrar las heridas de la contienda civil. Los que se oponen a esta visión, creen que remover el pasado sólo servirá para reabrir dichas heridas. La transición española de la dictadura a la democracia se basó en un acuerdo de reconciliación nacional que, en opinión de algunos, pasó de puntillas sobre los sucesos de la guerra civil, y ahora, 30 años después de la muerte de Franco, los defensores de la memoria histórica creen que la democracia española es lo suficientemente fuerte para acometer la tarea de la revisión.
En cualquier caso, Julián Casanova Ruiz, Catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza, explica a Radio Nederland que los historiadores llevan mucho tiempo investigando y recuerda que todo lo que se sabe ahora es fruto del trabajo realizado durante años "provincia por provincia". En su opinión, la búsqueda del total equilibrio que se quiere dar al análisis de la guerra civil, hablando sobre las víctimas que hubo en los dos bandos, no es correcta, porque los derrotados en la guerra sufrieron la posterior represión del régimen, y añade "nadie puede intentar compensar o equilibrar memorias, esa memoria va a estar siempre desequilibrada".





























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