La cama de Ruben, en un hospital de Trípoli, atrae la atención del mundo. El niño holandés de 9 años es el único sobreviviente del accidente aéreo del pasado miércoles en Trípoli, Libia.
Un coronel libio que, desde hace 25 años, cumple tareas de seguridad en el aeropuerto de Trípoli, fue quien halló al pequeño entre los restos incendiados del avión. La mañana de 12 de mayo, el militar estaba cumpliendo sus tareas habituales, cuando, poco antes de aterrizar, el Airbus 330 proveniente de Johannesburgo cayó a tierra y se hizo pedazos.
Sólo muertos
El coronel corrió hacia los restos humeantes del aparato en busca de sobrevivientes, pero sólo encontró cadáveres, la mayoría de ellos todavía atados a sus asientos.
“Cuando vi al niño, era evidente que estaba sangrando y tenía fracturados los pies. Parecía al borde del estado de coma”, dice el militar. Al acercarse comprobó que se trataba de un niño al que le sangraban las piernas. Parecía grave. Algunos huesos sobresalían de su piel.
Un herido silencioso
“Estaba todavía atado a su asiento. Le solté el cinturón de seguridad y lo llevé corriendo a la ambulancia,” agrega el coronel. El niño estaba inconsciente, pero por momentos abría levemente los ojos. Durante el traslado hacia la ambulancia permaneció en silencio.
“Mientras lo sacaba de los restos del avión, pude ver que sufría, pero sólo se echó a llorar cuando lo pusimos sobre la camilla, en la ambulancia,” narra el militar libio. Más tarde se supo que era el único sobreviviente de la tragedia. Los tripulantes y el resto de los pasajeros, incluidos los padres y un hermano mayor de Ruben, perdieron la vida.103 personas en total.
Objetos personales
Dos días después, la zona donde ocurrió el siniestro sigue sembrada de objetos personales de las víctimas, recuerdos de las vacaciones en Sudáfrica. Por ejemplo un manual de idioma sudafricano. También se encuentran dispersas por el suelo postales de animales salvajes, zapatos.
Pero es Ruben el que más importa. Su triste historia hace que el accidente de aviación en Trípoli nos conmueva a todos, en todo el mundo.





























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