Después que Al Gore pusiera en la agenda mundial las consecuencias del efecto invernadero y del cambio climático, un movimiento de escépticos ha tomado el podio.
El clima ya no es el tema de moda en las fiestas de cumpleaños. Esto representa el triunfo del lobby de los combustibles fósiles y de los neoconservadores, dice el experto holandés en climatología Pier Vellinga, de la Universidad de Wageningen, que prepara un contraataque.
Dos decepcionantes conferencias de la ONU sobre medioambiente, duda pública sobre la fiabilidad de los informes del panel climatológico IPCC, filtración de emails confidenciales entre expertos que hablan de borrar algunos datos. Todo esto ha servido de aliciente a los escépticos que afirman que la gravedad y las consecuencias del cambio climático son mucho menores que las supuestas.
Sorpresa
Pier Vellinga sostiene que el gabinete holandés, formado por la Democracia Cristiana y los liberales del VVD, con el apoyo parlamentario pactado del derechista Partido por la Libertad (PVV), no tiene mucho interés en aplicar normas para frenar las emisiones de gases de efecto invernadero.
‘Me ha sorprendido mucho ver cómo los políticos se han distanciado del tema y cómo estos partidos vuelven a hablar del “supuesto efecto invernadero”, mientras que la ciencia puso en evidencia hace ya veinte años que estamos ante una situación grave, que no puede dejarse de lado sin consecuencias’, dice Vellinga.
Ante esta situación el científico decidió escribir un libro titulado ‘¿De qué cambio climático me hablan?’, el mensaje del libro es que se trata de un problema urgente, no de un asunto difuso a largo plazo.
Fábulas
El calentamiento del planeta ha sido probado científicamente: las mediciones son fiables, asegura Vellinga. La temperatura está en aumento a escala global.
‘El aporte humano a los gases en la atmósfera es menor, en términos porcentuales, si lo comparamos con los flujos naturales. Por lo tanto aquellas personas que admiran el poder natural de la tierra, es decir todos nosotros, creemos que la influencia humana es menor. Pero, este factor humano aumenta sin parar cada año, mientras que en la naturaleza el aumento y la disminución de los gases de efecto invernadero se mantienen en equilibrio’.
Lobby
La falta de entusiasmo entre los políticos por los temas medioambientales se debe principalmente al lobby de las empresas que comercian con fuentes fósiles de energía, dice Vellinga. Estas empresas ven las nuevas tecnologías limpias como una amenaza directa. A esto hay que sumar que la sociedad tiene cada vez menos confianza en el Estado: es el Estado el que toma las medidas medioambientales, por lo tanto éstas no valen mucho. La combinación de intereses económicos y neoconservadurismo dan forma a un frente muy sólido, dice Vellinga.
Este experto en medioambiente holandés fue uno de los primeros que escribió sobre el cambio climático, en los años ochenta. Hoy no oculta su decepción por la larga espera de decisiones para detener el cambio climático. Pero, en su opinión, llegará el momento en que todas las piezas encajen.
‘Espero que en los próximos cuatro o cinco años, gracias al entusiasmo de muchos y el desarrollo tecnológico, se produzca una apertura en el área de las fuentes de energía climatológicamente neutrales. Lo que me preocupa es nuestro aporte de gases de efecto invernadero derivados de la agricultura y nuestros hábitos alimenticios. A escala mundial no podemos mantener la dieta de carne acostumbrada en Norteamérica y Europa’.
Cumbre climática
Pier Vellinga espera que en la próxima cumbre sobre medioambiente, en Durban, Sudáfrica, en los meses de noviembre y diciembre de este año, se vea un enfoque distinto al de cumbres anteriores. No se hablará más sobre reducciones de CO2 por país, como se hizo en el Acuerdo de Kioto, nunca ratificado por Estados Unidos y China.
Lo más que se puede esperar es un aporte voluntario por país. Si todos estos esfuerzos se muestran insuficientes, los países deberán hacer cada uno algo más. Esta forma de hacer las cosas es quizás menos efectiva, pero más aceptable dado que permite a los países que tomen sus propias decisiones sobre temas claves como energía y emisiones de CO2.





























Después de que un personaje tan deleznable (abortista, aprovechador e inconsecuente) como lo es Al Gore pusiera en la agenda mundial las supuestas consecuencias del efecto invernadero y del "cambio climático" (un proceso natural e ineludible, como lo sabe cualquier científico), era totalmente previsible que al cabo de un tiempo, pasado en encandilamiento inicial y el efecto de la millonaria propaganda, un movimiento de escépticos tomara el podio. No es nada raro. No se puede tener a toda la gente engañada durante todo el tiempo. Y Al Gore ya ganó suficiente dinero; lo más seguro es que luego se acojerá a un merecido retiro.
Después de que un personaje tan deleznable (abortista, aprovechador e inconsecuente) como lo es Al Gore pusiera en la agenda mundial las supuestas consecuencias del efecto invernadero y del "cambio climático" (un proceso natural e ineludible, como lo sabe cualquier científico), era totalmente previsible que al cabo de un tiempo, pasado en encandilamiento inicial y el efecto de la millonaria propaganda, un movimiento de escépticos tomara el podio. No es nada raro. No se puede tener a toda la gente engañada durante todo el tiempo. Y Al Gore ya ganó suficiente dinero; lo más seguro es que luego se acojerá a un merecido retiro.
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