Este 27 de enero se conmemora el 65 aniversario de la liberación del campo de concentración de Auschwitz, instalado en el sur de la Polonia ocupada por el régimen nazi.
Instalado en 1940 en el sur de la Polonia ocupada, el campo de concentración de Auschwitz se transformó en el símbolo de los horrores de la Segunda Guerra Mundial y del Holocausto. Allí fueron exterminadas 1,1 millón de personas. La abrumadora mayoría era judia.
Uno de los sobrevivientes de Auschwitz es David Galante, de 85 años y nacido en la isla griega de Rodas. Actualmente reside en Argentina. Galante tenía 18 ó 19 años en tiempos de la Segunda Guerra Mundial y fue deportado a Auschwitz junto a su familia: sus padres, tres hermanas, y un hermano. De los siete miembros de la familia, sólo se salvaron el hermano y él. El padre y la madre fueron eliminados de entrada al llegar al campo, el mismo día, cuando se hacía la selección en Auschwitz. A los hermanos los destinaron al trabajo, las hermanas no lo soportaron. Galante cuenta que no saben qué pasó con ellas, “fallecieron de hambre, de frío, de enfermedades... nunca llegamos a saber”.
En conversación con Radio Nederland, David Galante explica que los trabajos que había que realizar en el campo de concentración eran muy duros, y se hacían en condiciones muy difíciles, con mucho frío, y sin apenas comida. Las víctimas de Auschwitz se iban reduciendo a esqueletos, hasta que no aguantaban más. “El método que tenían era este, trabajar al máximo, cuando ya no rendían más, los eliminaban, este era el sistema”, recuerda Galante.
José Zepeda.- ¿Ud. ha pensado muchas veces cómo logró salvarse?
David Galante.- Bueno, pensé, pero... si yo llegué a salvarme, fue por pura suerte. Yo traté también personalmente de sobrevivir, de buscar la manera de sobrevivir, porque Ud. sabe que a esta edad, a los 18-19 años, uno siempre tiene este espíritu de luchar para poder sobrevivir, y esto me ayudó. El lema nuestro de allá era pasar un día más de vida.
JZ.- Lograr vivir el día de hoy.
DG.- Claro, mañana sería otro día. Cada día en la misma forma. Yo justamente escribí un libro que se llama “Un día más de vida”.
JZ.- ¿Cuánta gente se salvó con Ud.?
DG.- Nosotros cuando nos llevaron al campo éramos alrededor de 1.800, nos salvamos 150, el resto... la mayoría falleció en la primera selección, porque la gente mayor, las criaturas, la gente que no era apta para el trabajo, los iban eliminando. De los que quedamos para el trabajo, que éramos alrededor de 400, quedamos 150, el resto fallecieron de enfermedades o de cansancio, de hambre, de todo un poco.
JZ.- ¿Ud. puede explicarse el día de hoy la magnitud del mal que pueden perpetrar los seres humanos?
DG.- Justamente este fue el acto más cruel, el genocidio más grande de la historia de la Humanidad. Esto se debe a que el mundo entero en esta época miraba hacia otro lado mientras esto sucedía.
JZ.- Se desentendían de la muerte del vecino...
DG.- Exactamente. A pesar de que sabían lo que estaba sucediendo, nadie decía nada ni movía un dedo para hacer algo, en la historia de la Humanidad va a quedar así...
JZ.- ... como la traición que han cometido los seres humanos con otros seres humanos.
DG.- Exactamente, sí, exactamente.
JZ.- ¿Ud. cree que las cosas han cambiado tan radicalmente para que no vuelva a ocurrir una cosa así, Sr. Galante?
DG.- Yo pienso que no, que todavía esos genocidios se siguen perpetrando en otras latitudes. El hombre todavía no aprendió la lección de lo que fue el Holocausto en Auschwitz, porque Ud. ve que en otros lados, en África, en la ex Yugoslavia, en cualquier lado se siguen sucediendo esas matanzas. Quiere decir que la Humanidad no aprendió todavía la lección, es este el tema.
JZ.- El daño físico, el daño moral que sufrieron las víctimas de los campos de concentración, ¿Ud. cree que tiene remedio?
DG.- No tiene remedio, le voy a explicar por qué. A nosotros nos liberaron las tropas soviéticas en Auschwitz, pero nos liberaron físicamente, porque nuestras almas, nuestros corazones, nuestro espíritu, todos nuestros ideales han quedado en Auschwitz, porque allí hemos perdido a toda la familia. Nos salvaron físicamente, pero no espiritualmente. Elie Wiesel, un sobreviviente, ha dicho: “Todo aquel que estuvo en Auschwitz, nunca podrá salir de allí. Todo aquel que no estuvo en Auschwitz, nunca podrá entrar”.
JZ.- Ud. cree firmemente en eso.
DG.- Exactamente, porque nosotros mismos lo sentimos, llevamos una mochila en nuestros hombros permanentemente, para toda la vida.
JZ.- Cuando Ud. me dice: “nosotros lo sentimos y llevamos una mochila”, ¿cómo lo siente?
DG.- Uno siente que tiene una carga que es lo que nosotros debemos transmitir a las futuras generaciones. Nuestra misión en este momento es justamente transmitir, testimoniar, contar, narrar todo lo sucedido a los jóvenes, para que ellos puedan luchar para que no se vuelvan a repetir esas historias.
JZ.- ¿Ud. sigue teniendo pesadillas, por ejemplo?
DG.- No, no, pesadillas no, actualmente no, ¿sabe por qué? Porque yo hace unos 15 años que empecé a hablar. Yo estuve durante 50 años sin poder hablar nada, sin poder contar nada de lo que me sucedió, porque cuando llegué a la Argentina, las cosas que quería contar, la gente no lo creía, decían que estaba loco, que había vuelto de la guerra loco. Entonces yo me encerré en mí mismo y me dediqué a trabajar, y trabajé durante 50 años.
JZ.- Sin decir nada.
DG.- Sin decir nada absolutamente. Después de esos 50 años, cuando empezaron a salir las películas, “La lista de Schindler” y alguna más del Holocausto, la gente empezó a querer saber qué sucedió, cómo fue el asunto, ahí empezamos nosotros, un grupo de sobrevivientes, a contar las cosas como fueron. Poco a poco nos dimos cuenta, yo por lo menos me daba cuenta, de que en la medida que contaba me sentía mejor, me iba sacando este veneno que tenía dentro. Esto me fue ayudando a poder seguir hablando y seguir contando, y actualmente acá trabajamos mucho con los colegios, las universidades, en todos los ámbitos, contando la experiencia.
JZ.- Hay mucha gente que dice que hay que dejar el pasado atrás, hay que enfrentar el futuro, por qué siempre tenemos que seguir hablando sobre el dolor...
DG.- No, pero el pasado no se puede dejar, porque si uno deja el pasado, en el futuro se vuelven a repetir los actos. Es preferible seguir contando permanentemente las cosas que sucedieron.
JZ.- Contar para aprender.
DG.- Para aprender, para que las nuevas generaciones puedan aprender y puedan luchar para que no se vuelvan a repetir. El leitmotiv de nuestra existencia en este momento es este: tratar de contar y transmitir.



























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Olvidar los flagelos del pasado causados por hombres como nosotros es algo comun, porque solemos pensar que sucedió ayer y hoy es otra realidad. Auschwitz, cobra vida en pleno siglo XXI, si se asesino más de un millon en corto tiempo, hoy, cada tres segundos alguien se muere de hambre, mujeres como Bibi Aisha y tantas personas anónimas padecen una muerte lenta y dolorosa, que también es otra de las tantas maneras de asesinar a hombres como nosotros, en concsecuencia noq ueremos muertes de hermanos en ninguna parte del planeta por ninguna razón, queremos universalizar el amor como la justicia, donde podremos valorar los aportes de hombres como nosotros y juzgar a tiranos en cualqujier parte del mundo buscando paz para todos y el respeto a las culturas del planeta y que nunca más vuelva el fantasma de Auschwitz.
Es importante que no se pierda la memoria historica y en este caso pienso que en muchos lugares de uestro planeta o no se conoce o no se habla con la secuencia debida y los medios de comunicacion juegan un papel muy importante en ello, solo una vez al año cuando se conmemora esta terrible tragedia una de las mas sangrientas y tenebrosas en la historia de la humanidad se hacen publicaciones o entrevistas como estas, la humanidad no debe olvidar lo alla sucedido y aunque si es cierto que aun no se ha aprendido la leccion debido a los genocidios que se cometieron y se siguen cometiendo dutante el pasado siglo y el presente tambien lo sucedido en los campos de concentracion Polacos no tiene precedente alguno, Auschwitz ,Chelmno ,treblinka ,Sobibor, Majdanek, Belzec por solo citar algunos formaron partes del plan genocida mas tenebroso y macabro que jamas la humanidad hubiera conocido,
las hordas hitlerianas bajo las ordenes del Hinmler empezaron sus experimentos humanos en las ya conocidas camaras de gas, en un principio se hacian con monoxido de carbono pero despues nuevas ideas fueron surgiendo en las mentes asesinas y llegaron a usar sustancias tan potentes como el ZyklonB usadas hasta ese entonces para desinfectar ropas o como insectisida gracias al exito macabro obtenido con este gas mortal se calcula que alrededor de un milllon de judios fueron exterminados mediante este procedimiento solamente en los campos de Auschwitz-Bikenau, a la humanidad se le esta prohibido Olvidar aquellos hechos que con su culminacion marcaron el fin de una era nazi-facista por el bien de la humanidad, hoy al conmemorar el 65 aniversario del Holocausto el mundo deberiar hacer una pausa de un minuto de silencio por la memoria de los que alli murieron y un llamado a la relfexion para que la Historia ,la triste y sangrienta historia de los campos de extermino masivo NO se sigan o se vuelvan a repetir.
Interesante artículo e interesante entrevista... vine al mundo en 1943 en América, me considero por ello excedente de guerra, dirían “león de dos mundos”... Toda mi vida he escuchado cuentos sobre la guerra… tanto de los vencedores como las de los vencidos... Sufrimientos iguales, sólo que los de unos parecieran más importantes, bajo la premisa aquella de “qué la historia la escriben los vencedores”… y en la historia pienso que es más importante el conjunto que lo individual… Ya el tiempo convertirá estos relativos recientes eventos de los 40´s en HISTORIA… Los primeros lunes al medio día levanto mi vista al cielo y muchos cuentos vienen a mi mente... Mi padre deja en Rotterdam cinco hermanos... la familia o desapareció o nunca se reencontró de nuevo... después de 65 años solo encontré la hija de un primo (hermano de mi padre quien lo acompañó a América)… Indudablemente ese período -esos tiempos- y esos hechos deben de llenar de vergüenza a la humanidad... Pero hoy me pregunto: ¿No estamos en estos tiempos, en estas épocas y muchas veces con idénticos personajes reeditando el pasado?... Dicen que la historia se repite, si es así, ¿qué estamos dejando a nuestros hijos?... Una lágrima por TODAS las víctimas de esa cruenta guerra; pero otra también por aquellos que hoy mueren en un enfrentamiento estúpido producto de la absurda ley de Talión del "ojo por ojo y diente por diente" que por lo que se ve sólo trae "Sangre, sudor y lágrimas" como dijo Winston Churchill en 1940…
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