Un selecto grupo de creadores de sitios web y usuarios tienen un nuevo espacio de juego a su disposición: la Google Wave. Si bien está en fase experimental, se perfila como un importante paso hacia el fin del tráfico en una sola dirección de la red. Aquí todos pueden intervenir en el contenido.
Un ejemplo práctico: el gabinete holandés decide que de ahora en adelante los pasaportes deben llevar las huellas dactilares del usuario. No todos los consulados están en condiciones de entregar el nuevo documento de identidad. Las protestas de holandeses indignados comienzan a llegar de inmediato.
Tiempo real
En las anteriores circunstancias, Radio Nederland publicaba una serie de artículos en la red, incluyendo un espacio de reacción para los lectores. Meses más tarde los artículos no eran fáciles de reencontrar y las reacciones eran muy parecidas. Richard Osinga, experto en Internet de la empresa Oberon Interactive explica que “Google Wave reúne la información dispersa en un documento activo y es más rápido y claro que un foro, un chat o una página de reacciones”. Por su parte, el periodista de investigación y entrenador de Internet, Henk van Ess, afirma que Google Wave “es un nuevo medio de publicación. En él se pueden construir mini sitios sobre un determinado tema”.
Van Ess y Osinga pertenecen a los pocos privilegiados que desde mayo pasado pueden probar Google Wave y desarrollar aplicaciones. “El cambio más importante es que un documento ya no está en la computadora sino en un servidor. Por lo mismo el documento es accesible a cualquiera que desee trabajar en él. Ya no es necesario el intercambio de mensajes. Cada uno puede intervenir directamente sobre el documento desde cualquier browser”, dice Osinga. “El hecho de que varias personas puedan trabajar sobre un mismo artículo al mismo tiempo, sin desgastadoras reuniones de consulta, representa un enorme ahorro de tiempo”, agrega Van Ess.
Nuevo periodismo
Osinga cree que al comienzo Google Wave será utilizado principalmente en la elaboración de documentos y en las compras abiertas en la red. Su empresa ideó una aplicación en la que varias personas pueden negociar directamente sobre la compra de un artículo en el sitio de subastas en línea Marktplaats. Pero las posibles aplicaciones no son solamente comerciales. Según Osinga “a la larga puede convertirse en una nueva forma de periodismo”.
Volviendo a la práctica: “Radio Nederland invitó a un grupo de expertos y de holandeses residentes en el extranjero (expats) a participar en una Wave sobre el nuevo pasaporte. Los lectores interesados podían seguir la discusión en tiempo real, incluidas las faltas ortográficas”. Más tarde el documento quedó archivado en la red. Para facilitar la lectura un periodista hizo un trabajo de redacción, con resúmenes y eliminación de disgresiones y frases sin sentido.
El resumen se puede controlar a través de la función llamada “play back”, que permite ver todos sus antecedentes”: quien produjo la Wave, como se desarrolló ésta y a qué conclusiones condujo. “La función play back es muy útil cuando una noticia se desarrolla rápidamente”, dice Osinga. “Una conclusión puede apartarse de lo que fue el punto de partida. Un accidente puede resultar siendo un atentado”.
Más que solo texto
Google Wave ofrece más posibilidades que la escritura de textos. Los participantes pueden agregar fotografías, filmaciones, tarjetas, incluso una encuesta, dice entusiasmado Osinga. “Sumatra sufre un terremoto y Radio Nederland abre una Wave. El corresponsal hace una filmación, los holandeses en el lugar agregan fotografías de sus casas derrumbadas y un sismólogo explica las causas del seísmo”. Y en caso que durante la discusión se anuncie una ola gigante, se agrega un experto en tsunamis al grupo.
Este modo de trabajar puede no ser cómodo para los periodistas. Cualquier participante puede escribir que lo que se está diciendo es falso, y todos pueden ver este mensaje. Pero, por lo mismo, se puede crear una relación fluida entre los periodistas y el público interesado en la misma noticia, opina Van Ess.
Wave este artículo por favor
El exceso de participantes puede desvirtuar la eficacia de la Wave. “Una wave abierta en la que pueda intervenir cualquiera se convierte rápidamente en un chat”, dice Osinga. “Lleva mucho tiempo el solo leer las decenas de intervenciones”. Van Ess reconoce este problema y cree que una solución puede ser el reconocimiento del estatus de los participantes. “El experto está por encima de alguien que no tiene mucho que agregar a un determinado tema”.
Google espera poner la Wave a disposición de un público más amplio a comienzos del próximo año. Van Ess agregó que ojalá todos puedan tener el mismo tipo de acceso que el grupo de prueba. En el futuro cualquiera podrá hacer su propia Wave. Lo que hoy es “por favor envía este artículo por email” será “Wave este artículo, por favor”. Osigna termina diciendo que con la Wave “se podrán encontrar por todas partes documentos vivos sobre el artículo que has escrito”.





























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