El mediático juicio contra el magistrado español Baltasar Garzón por investigar los crímenes del franquismo queda visto para sentencia. “Haga lo que haga la Justicia española, ya ha perdido prestigio”, dice el abogado especialista en Derechos Humanos Carlos Slepoy.
Inocente o culpable, ésa es la cuestión. Después de dos semanas de proceso judicial en el que se han escuchado las declaraciones de todos los imputados, la decisión de condenar al juez español a 20 años de inhabilitación está en manos del jurado. “Tengo la convicción de que Garzón va a ser absuelto ”, dice a Radio Nederland Carlos Slepoy. “Tanto la fiscalía, como la defensa y las pruebas presentadas han sido tan contundentes que yo creo que no lo van a poder condenar porque eso sería un mayor escándalo para el Tribunal Supremo de España”, dice este abogado argentino.
Desprestigio del Tribunal Supremo
Según Slepoy, “la justicia española se ha llenado de vergüenza. Están persiguiendo a un juez por defender los derechos humanos. El Tribunal Supremo de España tiene antecedentes importantes en la persecución de crímenes contra la humanidad, pero éstos se cometieron en otros países, como Argentina o Chile. Sin embargo, cuando ha tocado investigar estos crímenes en España, se ponen excusas absolutamente insostenibles de acuerdo con la propia doctrina del Tribunal Supremo”. Por ello, Slepoy asegura que “el Tribunal Supremo se ha metido en un lodazal del que va a salir muy mal parado. Dicte la sentencia que dicte, la justicia española quedará desprestigiada”.
Efecto boomerang
“A mi entender, este juicio ha tenido el efecto contrario al pretendido. Se ha convertido en una inmensa caja de resonancia para las víctimas que han declarado en este procedimiento. Ha servido para avivar la lucha contra la impunidad en España, y creo que va a tener un efecto muy importante en el futuro para que, de una vez por todas, se termine con esta increíble impunidad respecto a uno de los mayores genocidios que se ha cometido en el siglo XX por parte del franquismo”, dice Slepoy.
Caso Dreyfus
Para este jurista argentino, el caso Garzón presenta cierta “similitud” con el caso Dreyfus, símbolo moderno de la manipulación del instrumento procesal. “Nosotros decimos que el prevaricador no es Garzón, sino que prevaricadores son los que han incluido estas causas contra él y quienes se niegan a investigar los crímenes del franquismo.”
“Queda la esperanza”
“Garzón ha levantado una alfombra que no se podía levantar en España, y con esto han salido todos los males. Ha abierto la caja de Pandora”, dice Slepoy. “Sin embargo, no olvidemos que en la famosa caja salen todos los males, pero queda dentro la esperanza. Y esta esperanza es la que ha logrado, contra sus propósitos, revivir a las víctimas del franquismo y que la sociedad española, sometida a tantos años de impunidad y de olvido, haya reaccionado poderosamente”, añade.
























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