La primera vez que el escritor argentino Eduardo Sacheri vio la versión cinematográfica de su novela ‘El Secreto de sus ojos’ en un monitor de una sala de edición, lo que sintió fue “desilusión, temor e inseguridad".
Por Isabel C. Morales
"Después de haber estado tan encima del proceso, sólo podía ver lo que le faltaba”, admite Sacheri. Pero, siete meses más tarde, el film se llevó el Óscar a la Mejor Película Extranjera. Sacheri asegura que hay algo inexplicable “una situación mágica la que se presenta entre una obra de arte y quien la recibe”.
Lo especial de la historia son sus personajes, seres sencillos, reales, cotidianos, que son inexpertos en el tema de la conquista, del amor, donde hay adiciones y venganzas.
"Mostramos una época dolorosa, pero con humildad y eso permitió que la gente se permitiera hacerse cargo de ese pasado, que es algo que a los argentinos nos cuesta mucho,” apuntó Sacheri.
La película no está basada en una historia real, asegura el escritor, es sólo el producto de la imaginación y de la experiencia que tuvo después de la terminar la secundaria. Trabajó cinco años en un juzgado en Buenos Aires, Argentina. Es a partir de esa vivencia que su imaginación comienza a volar y crea todos los personajes de la novela que, posteriormente, se transformaría en un guión de cine, con la ayuda del director de la película, Juan José Campanella, para llevarla a la pantalla grande.
El film cuenta la historia de unos funcionarios que trabajan en un juzgado y tratan de resolver un crimen, buscando al asesino. La película acontece en dos momentos: en 1974, cuando ocurre el crimen y 25 años después, en el 2000 cuando los personajes se reencuentran y recrean las memorias del pasado.
En Argentina, la versión fílmica ha sido vista por 2,5 millones de personas, y en España por casi un millón, cifras que el guionista califica de “increíbles” e “inimaginables”.
En un teatro del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en Washington, el escritor recordó que, en el 2001, el director de la película leyó uno de sus cuentos. Si bien es entonces cuando se conocen, sólo hasta finales de 2005 lee ‘La pregunta de sus ojos’, y ahí comienza a volar la idea de llevar la historia al séptimo arte.
Ver lo que un escritor no ve
Sacheri confiesa que fue varias veces a los teatros argentinos para ver con sus propios ojos lo que no ve cuando escribe, las caras del público, sus expresiones cuando ven la película. “Me interesaba ver la cara de la gente, como escritor es algo que no ves nunca. En una novela, uno no ve al lector, pero aquí si se puede ver la cara del espectador”.
Sacheri confirma que muchos detalles y momentos en la novela no se recrearon en la pantalla grande. “Es doloroso, por situaciones que uno ha construido muy laboriosamente, que el director opine que no son cinematográficos. Uno lo entiende… pero una vez pasado ese dolor, buscaba que fuera la mejor película posible y que los personajes fueran los mismos”.
Sacheri es escritor y profesor de Historia en dos escuelas secundarias de Buenos Aires. Sus obras llegaron al cine por algún motivo que él mismo asegura no entender muy bien. No obstante, tiene claro que su profesión es la de escritor de cuentos y no de guiones.
“Ser escritor es algo que te mete muy adentro tuyo, y dar clase es algo que te obliga a salir y a conectarte con los otros y te aleja bastaste de esa cosa loca de estar hablando siempre con gente que no existe, que es lo que hacemos los escritores”, comentó.
Sacheri destaca que, en la categoría películas extranjeras, se haya nominado para un Oscar a hayan elegido dos latinoamericanas. “Eso suma miradas…el chance para que el cine latinoamericano llegue más lejos esta ahí; ojalá la peli sea suficientemente buena, para que quienes se acerquen por primera vez al cine latinoamericano no se sientan defraudados”.
El cuento de Sacheri ‘Aráoz y la verdad’ se llevará a la tablas en Argentina, y se estrenará en abril.





























Enviar nuevo comentario